domingo, 27 de febrero de 2011

Sobre la Entrega. Sobre la Alegría. Sobre la "Recompensa"

“Non Sibi”: “No para uno mismo”. La sabiduría tiene que ser empleada para el bien común no sólo para el beneficio propio. “Finis Origine Pendet”: ““Non Sibi”: “No para uno mismo”. La sabiduría tiene que ser empleada para el bien común no sólo para el beneficio propio. “Finis Origine Pendet”: “El final depende del principio”.
“La gran ambición y la conquista sin contribución al bien común no tienen ningún valor. ¿Y ustedes en qué piensan contribuir? ¿Cómo les recordará la historia? ...”
De “El Club de los Emperadores”
(“The Emperor's Club”)

Que cada uno actúe según le dicte su ánimo, no de mala gana, ni por obligación, porque Dios ama a quien da con alegría. Quien da con alegría es el que da más. Si hallas dificultades en tu trabajo, acéptalas con alegría, con ancha sonrisa. La mejor manera de mostrar tu gratitud para con Dios y los hombres es aceptarlo todo con alegría.
Por Madre Teresa (Agnes Bojaxhiu)

Sólo representamos algo grande y hermoso en proporción a lo que hacemos para la colectividad, para toda la humanidad; es ahí donde adquirimos nuestro verdadero valor, porque nos convertimos en colaboradores de Dios mismo. Aquél que trabaja para el bien de la colectividad, es un obrero en el campo del Señor.
Los espíritus luminosos se aproximan a él para marcarle con su sello, y una vez ha sido marcado, es como si su nombre estuviera grabado en una lista; junto a su nombre está anotado lo que se le debe, y cada día recibe un «correo», se puede también llamar un « salario ». Este salario adopta diversas formas: fuerza para el espíritu, dilatación para el alma, luz para el intelecto, calor para el corazón, salud para el cuerpo físico.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov

domingo, 20 de febrero de 2011

Nada Te Turbe

Nada te turbe, nada te espante;
todo se pasa, Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene nada le falta.
Sólo Dios basta.

Por Teresa de Jesús

La oscuridad puede ser una causa de miedo irracional: ¡podrían aparecer un lobo, un ladrón o un asesino! Pero también puede ser la causa de un miedo racional: cuando no vemos nada, siempre corremos el peligro de chocar contra algo, caer y lastimarnos.
Cuando más aumenta la inteligencia y la sabiduría en el hombre, más éste se vuelve, no exactamente miedoso, en el sentido en el que generalmente se entiende esta palabra, sino atento. Y al mismo tiempo, su audacia también aumenta, la audacia intelectual, mental. Desconfía de todo lo que procede del instinto y del sentimiento, porque puede nublar su vista; pero para aquello que está claro y transparente, se vuelve audaz.
Por esto los seres verdaderamente inteligentes e instruidos son más audaces que los demás. Se aventuran en regiones en las que la mayoría no se atreven jamás a entrar, y es la luz la que les da esta audacia.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov

lunes, 14 de febrero de 2011

Un A-Diós

  Desearíais saber el secreto de la muerte. ¿Pero cómo lo encontraréis a menos de buscarlo en el corazón de la vida? Porque la vida y la muerte son una, así como el río y el mar son uno también. (...)
    Confiad en los sueños, porque en ellos el camino a la eternidad está escondido. (...)
  Sólo cuando bebáis el río del silencio cantaréis de verdad. Y, cuando hayáis alcanzado la cima de la montaña, es cuando comenzaréis a a ascender. Y cuando la tierra reclame vuestros miembros, es cuando bailaréis de verdad.
             Por Khalil Gibrán


El amor es esta capacidad de arrancar de nosotros mismos lo que más queremos para darlo. Pero esta cualidad raramente se manifiesta. La mayoría de las veces vemos a seres ocupados en pelearse no sólo para conservar lo que poseen, sino también para apoderarse, si pueden, de lo que pertenece a los demás.
¿Acaso es razonable perder en ello tanto tiempo y energía, cuando pronto nos veremos obligados a dejarlo todo? Pues sí, un día llega la muerte y, lo quiera o no el hombre, de repente le despoja de todo. ¿Por qué no aprendió a dar antes de la hora de la muerte? En aquel momento, de buena o de mala gana, debe abandonarlo todo. Sólo le quedan la luz y la alegría adquiridas sabiendo dar.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov


viernes, 4 de febrero de 2011

Entonces, ¿la Arruga es Bella?

        Los humanos, mientras son jóvenes y gozan de buena salud, no piensan nunca en este principio de descomposición que trabaja en ellos y que un día acabará triunfando. Tienden a creer que el mundo les pertenece y que el futuro nunca dejará de sonreírles.
        ¡Qué decepción cuando sienten que, en el plano físico, todo comienza a escapárseles! En esta lucha sin cuartel que se ha entablado entre el principio de vida y el principio de muerte, algunos quieren retener la vida a toda costa, y esto puede llevarles a cometer los actos más insensatos: malgastan en la batalla todos los recursos que deberían utilizar para su trabajo espiritual, y lo pierden todo. No hemos venido a la tierra para permanecer en ella eternamente jóvenes y en buena salud, sino para hacer unas prácticas, un aprendizaje.
        El sabio es aquél que conoce la curva del camino y se esfuerza en utilizarlo todo. En el mundo espiritual, la ascensión es ininterrumpida. Aquí abajo, por mucho que nos esforcemos, veremos cómo progresivamente nuestra frente y nuestras mejillas se arrugan, nuestros cabellos se vuelven canosos, los dientes se caen, etc. Pero debemos comprender que el aspecto exterior no tiene ninguna importancia si detrás de los cabellos blancos y las arrugas se manifiesta el resplandor de la vida espiritual.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov