martes, 8 de marzo de 2011

El Filo de la Navaja o las dificultades para Mantener el Equilibrio

   Algunos espectáculos circenses son muy instructivos, porque presentan analogías con las victorias que el hombre debe conseguir en su vida interior: domar tigres, leones, panteras, hacer bailar a los osos y a los elefantes, cruzar un aro con llamas, hacer malabarismos, lanzarse al vacío y agarrarse, caminar sobre un cable, etc.
    Y precisamente, tomemos el ejemplo del equilibrista: para mantener el equilibrio, avanza con los brazos extendidos o sirviéndose de una larga pértiga horizontal. Continuamente, debe rectificar la posición: hacia la derecha, hacia la izquierda, un poco más arriba, un poco más abajo… Esta situación también es la del ser humano porque la vida es una cuerda floja y, si no quiere caerse, debe siempre pensar en añadir un poco de aquí, quitar un poco de allí, para mantenerse en equilibrio.
  El centro del equilibrio se encuentra en el oído, y simbólicamente la sabiduría está unida a las orejas. El sabio es precisamente aquél que sabe mantener el equilibrio, que sabe enderezar cada vez la situación. Y ya veis, la expresión «enderezar la situación» significa que en la existencia, las cosas siempre tienden a inclinarse demasiado en un sentido o en otro y que cada vez hay un equilibrio a restablecer.
                                                Por Omraam Mikhaël Aïvanhov
  

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