2016/09/17

Hildegard Von Bingen

Hildegard Von Bingen
La Sibila del Rin
Hildegard von Bingen fue una gran mujer del siglo XII —compositora, poeta, científica, religiosa, visionaria y profetisa— por un tiempo algo olvidada pero cuyo legado, actualmente, está volviendo a salir a la luz. Sobre ella se está publicando mucho en los últimos años. Y, qué mejor presentación para un ser excepcional que las palabras de algunos de los estudiosos de su vida y obra:
“La visión es un enigma e Hildegard von Bingen es una figura envuelta en un misterio que ni los mejores estudios filosóficos y filológicos de nuestro tiempo han logrado desvelar. La visionaria del Rin del siglo XII constituye un desafío a la comprensión a la vez que ejerce una intensa fascinación por la propia obra salida de la visión, de una gran potencia visual y riqueza de contenidos, así como por la grandeza de su testimonio autobiográfico. Detrás de su escritura se intuye una personalidad que atraviesa todos los marcos estrechos y rígidos que toda cultura pretende imponer. Pero no hay duda de que su mundo estuvo a su altura: en riquísimos manuscritos se nos ha transmitido su obra de modo que la descripción de sus visiones estuvo acompañada de miniaturas extraordinarias, algunas de las cuales han pasado a ser imágenes clave de nuestra civilización occidental.” Victoria Cirlot
“Hildegard fue una luz para las personas de su época y para las de todas las épocas, en la actualidad brilla con más fuerza que antes. (…) Amó exclusivamente a la Iglesia: ardiendo en este amor, no dudó en salir de los claustros del monasterio, para encontrarse, como intrépida defensora de la verdad y de la paz, con prelados, autoridades civiles y con el mismo emperador, e incluso habló a multitudes de hombres. Enriquecida con particulares dones sobrenaturales desde su tierna edad, Santa Hildegard profundizó en los secretos de la teología, medicina, música y otras artes, y escribió abundantemente sobre ellas, poniendo de manifiesto la unión entre la Redención y el Hombre." Juan Pablo II
“Las visiones místicas de Hildegard se parecen a las de los profetas del Antiguo Testamento: expresándose con las categorías culturales y religiosas de su tiempo, interpretaba las Sagradas Escrituras a la luz de Dios, aplicándolas a las distintas circunstancias de la vida. (…) Las visiones místicas de Hildegard son ricas en contenidos teológicos. Hacen referencia a los principales acontecimientos de la historia de la salvación, y usan un lenguaje principalmente poético y simbólico.” Benedicto XVI
Biografía
Hildegard von Bingen
Fecha del nacimiento: 16 de septiembre de 1098, Bermersheim vor der Höhe, Alemania
Fecha de la muerte: 17 de septiembre de 1179, Bingen am Rhein, Alemania
Puedes acceder a la biografía pinchando en este enlace:
BIOGRAFÍA Hildegard von Bingen
Obra Espiritual
De las obras religiosas que escribió Hildegard, destacan tres de carácter teológico: Scivias, sobre teología dogmática; Liber Vite Meritorum, sobre teología moral; y Liber Divinorum Operum, sobre cosmología, antropología y teodicea. Esta trilogía forma el mayor corpus de las obras y pensamiento de la sibila del Rin.
La visionaria empezó a escribir su primera obra, Scivias, en 1141 cuando contaba 43 años y terminó la última a los 75 poco antes de morir. Dictó en total cinco grandes libros y siete más pequeños.
Scivias o SCITO VIAS DOMINI (1141-1151)
Conoce los caminos
Trata de la creación del mundo y el ser humano; el ser y desarrollo de la iglesia hasta su perfección eterna, la historia pasada, presente y futura de la especie humana, su desvío de Dios y su regreso al Padre. La visionaria dice lo que ha visto y oído, y luego recibe una explicación sobre el sentido de la visión; en ocasiones Hildegard formula preguntas y recibe respuestas.
La primera parte trata del Creador, la creación y de las relaciones entre Dios, el cosmos y el hombre. La segunda parte es la historia de la salvación. La tercera parte se centra en la acción del Espíritu Santo para edificar el Reino de Dios con las virtudes.
Liber vitae meritorum (1158-1163)
libro de los méritos de la vida
Trata sobre el ser humano que, como es libre, tiene que decidir continuamente a quién sirve y qué hace. Es una guía de cómo adquirir merecimientos, a fin de evitar o reducir, por medio de la penitencia en esta vida, cualquier posible castigo futuro.
Está dividido en seis partes. Es un libro didáctico, en el que Dios explica su Creación y cómo quiere que sus criaturas gocen de su esplendor. Las crea libres, premisa fundamental para que libremente se adhieran a Él, y refiere cómo Lucifer y sus seguidores se niegan a reconocerle y por ello creó para ellos el infierno, situado en el Norte.
Todo hombre posee la ciencia del bien y del mal, y todo hombre será examinado y juzgado, pues cada hombre tiene libertad de decisión y debe llevar responsablemente su vida y justificar sus acciones.
liber divinorum operum (1163-1174)
libro de las obras divinas
Describe la creación como una obra de arte, y el ser humano como un microcosmos que integra en sí a toda ella. Trata fundamentalmente de la armonía entre el ser humano y el resto de la Creación. El libro está centrado en la idea de la Omnipotencia, Sabiduría y Bondad de Dios y la unidad y armonía de Sus Obras. No hay dos mundos distintos, uno físico y otro sobrenatural, pues la Creación es solo una, aunque los humanos sólo tienen de ella una percepción limitada a sus sentidos.
Las ilustraciones que acompañan el texto están tomadas del Codex Latinus 1942 de la Biblioteca Statale de Lucca (Italia). Cada una de estas diez miniaturas del códice se ajusta fielmente al texto, lo que permite suponer que ellas o sus originales fueron diseñadas siguiendo indicaciones directas de Santa Hildegard. En una esquina de todas ellas aparece representada Hildegard en su celda, mirando hacia arriba. En la primera miniatura figuran también el monje Volmar, su secretario, y una joven monja.
Obra Científica
Parece posible que las obras médicas de Santa Hildegard  se dictaron seguidas bajo el título común de Liber Subtilitatum Diversarum Naturarum Creaturarum.
LIBER SUBTILITATUM DIVERSARUM NATURARUM CREATURARUM (1151-1158)
LIBRO DE OBSERVACIONES SOBRE LAS PROPIEDADES NATURALES DE LAS COSAS CREADAS
Obra unitaria que fue dividida en el siglo XIII en dos textos: Liber Simplicis Medicinae o Physica y Liber Compositae Medicinae o Causae Et Curae.
Liber simplicis medicinae o physica
Libro de Medicina Sencilla o HISTORIA NATURAL
Monasterio Disibodenberg
Describe la utilidad para el hombre de los animales, vegetales y minerales más comunes.
Se compone de nueve secciones o libros que tratan de las plantas, de los elementos, de los árboles, de las piedras, de los peces, de los pájaros, de los animales terrestres, de los reptiles y de los metales.
Según Hildegard, casi todas las cosas más corrientes de la Naturaleza sirven para curar: plantas, partes de animales, humos, olores, piedras, incluso la música —compuso más de 70 piezas musicales que recomendaba también para curar el espíritu.
La benedictina insistía en una dieta correcta y hábitos de vida sanos, alejados de extremismos. Ella era perfectamente coherente con la doctrina católica al afirmar que la felicidad y armonía originales del género humano quedaron destruidas por el pecado original, que transformó, oscureció y cambió las cualidades del cuerpo y el alma humanos. Las enfermedades surgieron de la subsiguiente degradación de la Naturaleza. Para Ella la curación depende de la vuelta a la salud integral, a la unión con Dios, pues solo de Él sale la vida completa, la salvación y la salud.
El creyente no está libre de enfermedades, pero tendrá menos tendencia a padecer algunas y su recuperación será probablemente más rápida. El dolor es menos traumático para alguien que goza de buena salud espiritual que para el que sufre sin ella. El creyente, al preguntarse “¿Qué quiere decirme Dios con esta enfermedad?”, reflexiona sobre su vida y afronta con menos angustia la enfermedad porque sabe que Dios la quiere o la permite y que todo sucede para nuestro bien. También afirmaba que a veces Dios no quiere la curación de un enfermo, porque la curación de su cuerpo podría perjudicar la salvación de su alma.
Liber compositae medicinae o Causae et Curae
Libro de Medicina Compleja o Causas y Remedios
Film "Visión" sobre la vida de Hildegard von Bingen
Describe las causas de las enfermedades, sus remedios y el funcionamiento interno del cuerpo humano.
Tiene cinco secciones. En la primera en que habla de la creación. La segunda está dedicada al hombre. En las otras tres secciones se centra más en los aspectos médicos, diferentes tipos de enfermedades y sus curaciones.
El Libro I trata de la Creación y expone cómo fueron creados el mundo y los Ángeles, la caída de Lucifer, los astros y fuerzas de la naturaleza, su significado y propiedades, el firmamento y el influjo de todo ello sobre el ser humano.
El Libro II trata del hombre desde su concepción, los animales, las enfermedades y sus causas, los órganos y miembros del ser humano. Expone como afectó el pecado de Adán a la naturaleza humana, los distintos temperamentos humanos y las enfermedades que les son propias, con diversas consideraciones sobre la concepción y desarrollo del hombre y la relación entre el alma y la carne. Trata del sueño y describe las enfermedades, fiebres, parálisis, parásitos y el dolor en los diversos órganos y funciones; pero todo ello sin entrar en la curación de las dolencias.
Los Libros III y IV abordan la curación de las enfermedades para las que indica los remedios. Esta parte curativa va precedida de una precisa advertencia: Las medicinas descritas y mostradas por Dios pueden liberar al hombre a menos que Dios no quiera liberarlo, y entonces morirá.
El Libro V expone los signos de vida y de muerte que aparecen en los ojos, la orina y el pulso, y pueden dar indicios de las posibilidades de curación del enfermo. Finalmente, considera la lunación completa dividida en treinta estadios y establece una sorprendente caracteriología de los seres humanos según el estadio en que fueron concebidos.
Otras Obras
CORRESPONDENCIA (1147-1179)
Cerca de 400 cartas dispersas en diferentes manuscritos atestiguan la correspondencia que Hildegard mantuvo con papas, emperadores, reyes, nobles, obispos, monjes, y gente de toda condición social que acudían a ella en busca de ayuda y consejo.
El prólogo del  Liber Vitae Meritorum habla de esta correspondencia como “respuestas y consejos para muchas personas tanto de rango distinguido como inferior”. El ambiente  político y religioso de la época ayuda a entender que estas cartas tienen el propósito de aleccionar, aconsejar y advertir a sus destinatarios sobre la reforma del clero y de la Iglesia, aquejada de los males descritos en la página “Contexto histórico”. En ellas queda claro que Hildegard es un mero instrumento con una misión que cumple sin vacilaciones.
Escribió a Conrado III, emperador de Alemania: “Te has desviado de Dios de muchas  maneras…”. Y cuando su hijo Federico I Barbarroja, coronado Emperador, intentó imponerse en asuntos eclesiásticos, le llamó "loco" y “niño" y le advirtió: “procure no actuar de tal modo que pierda la gracia de Dios”. Al rey de Inglaterra, Enrique II le previno seriamente contra los malos consejeros que le rodeaban.
Su correspondencia con algunos clérigos y prelados los acusa de haberse vuelto débiles y afeminados y de vida fácil. Su amor a los placeres y al lujo había debilitado su valentía viril; su celo era tibio y débil, y su mensaje al mundo se había pervertido, deformado y vuelto estéril.
“Deberíais ser el día, pero sois  la noche. Elegid dónde queréis apoyaros. No sois el sol y la luna y las estrellas en el firmamento de la ley de Dios y la justicia; sois la oscuridad y mentís en ella como si ya estuvierais muertos.”
Explanatio Regulae San Benedicti (1053-65?)
Explicación de la Regla de San Benito
Esta explicación es  la respuesta a una carta de la comunidad del Convento de Hunnien, cuyo cumplimiento de la regla ponían en duda algunos prelados. La comunidad pidió a Hildegard que aclarara estos puntos, de modo que su aclaración pudiera servirlas a ellas y a otros conventos. La respuesta de Hildegard comienza así:
“Yo, que por nacimiento soy una pobre mujercilla, y en cuanto a conocimientos humanos iletrada, volví mis ojos a la verdadera luz y a la memoria de San Benito como me pedisteis, para que la gracia de Dios me revelara la comprensión de los pasajes más oscuros y difíciles de la Regla, y oí una voz que desde la verdadera luz me decía: El Espíritu Santo infundió los dones más brillantes y las inspiraciones místicas en San Benito, para que su mente se inflamara en el amor de Dios, y sus virtudes brillaran como la aurora. Nunca, en ninguna de sus obras, hizo él lo que el astuto diablo le sugería; había sido tan colmado de la gracia del Espíritu Santo, que en ningún momento estuvo falto de su poder, ni siquiera un instante.”
Hildegard explica después que san Benito inspiró su regla en el Temor de Dios, la Piedad, la Caridad y la Castidad; expone cómo debe ser el silencio, el rezo del Oficio Divino, la ocupación de las horas del día y de la noche, y detalla el hábito, la ropa para dormir, los castigos, la comida y las lecturas en el comedor, y la aceptación de sacerdotes ajenos a la comunidad, entre otras cosas. Finalmente concluye:
“Así, pues, yo, que soy una pobrecilla mujer oí estas palabras de la Sabiduría que me enseñaron los pasajes oscuros de la Regla de San Benito, de manera que me fuera posible comunicarlas con claridad y hacerlas  comprender a los mansos, dóciles, y temerosos de Dios, que las oyesen con un corazón amante y las aceptaran con humilde devoción.”
Explanatio Symboli San Athanasii (1068-70?)
Explicación de Símbolo de San Atanasio
Esta obra está dirigida a la propia comunidad de Hildegard para explicar el Credo llamado de San Atanasio que se ha usado en la liturgia en diferentes épocas.
Son tres credos los que se utilizan habitualmente: el llamado Credo de los Apóstoles, (el de los catecismos), el Credo Niceno de la Misa, y el de San Atanasio, atribuido tradicionalmente a este obispo de Alejandría. Éste último pone especial énfasis en la Trinidad y la Encarnación, posiblemente en respuesta a la herejía arriana, por lo que después sirvió contra sus continuadores los herejes cátaros. Este Credo insiste en la doble procedencia del Espíritu Santo, del Padre y del Hijo, el Filioque que sirvió de pretexto para el cisma de Oriente.
Es una explicación de la Trinidad, muchas veces en visiones alegóricas: “Pues la fe verdadera es que hay un solo Dios en Trinidad de personas, y que esta Trinidad ha de adorarse como un solo Dios, sin confundir la división de la unidad, porque un solo Dios de una sustancia única es Divinidad inseparable. Pues en su sustancia el Padre no es otro, ni otro el Hijo, ni otro el Espíritu Santo, ni en la sustancia de su Divinidad pueden separarse uno de otro, sino que el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo son una Divinidad de sustancia única en la gloria de su majestad.
La obra compara el alma con el fuego y dice que Dios es fuego presente en cada criatura: “El alma es fuego, y su fuego empapa todo el cuerpo”. Hildegard concluye su exposición asegurando: “Y quien esto así no creyere será arrancado el día de la salvación”.
Vita San Disibodi (1170)
Vida de San Disibodo
Compuesta a petición de Helingeri, abad del Monasterio de Disibodenberg, quien, deseoso de completar la tradición acerca del titular del monasterio, acudió a Hildegard por si podía rellenar sus lagunas con revelaciones sobrenaturales (Divinitus Revelata).
En el siglo VII, el monje irlandés San Disibodo llegó a Alemania huyendo de un tirano de su Irlanda natal y edificó un monasterio para auxilio espiritual y material de los habitantes de la comarca que más tarde llevaría su nombre. El santo llevaba vida de ermitaño y los enfermos acudían a que los curara. El número de monjes creció y Disibodo murió en olor de santidad 30 años después de su llegada. Hildegard habla de su sepultura y de los milagros que obró después de muerto, y dedica el último capítulo a las vicisitudes del monasterio y a su ruina.
Vita San Ruperti
Vida de San Ruperto
San Ruperto (712-732 en Bingen), santo legendario alemán, patrono de Bingen, construyó por influencia de su madre Berta, ya viuda, un oratorio y  alojamientos para atender a los necesitados. Murió de fiebres a los veinte años a la vuelta de una peregrinación a Roma,  pero su madre le sobrevivió cerca de 25 años más, continuando su obra al servicio de Dios y del prójimo.
Hildegard, que pasó los últimos años de su vida en Rupertsberg, escribió la vida de san Ruperto y santa Berta y popularizó su culto, tres siglos después de la muerte de dichos santos. La profetisa, que veneraba a este santo, probablemente se basó en la tradición para escribir su vida. Además, mandó renovar su iglesia y construyó un convento dedicado a él: el monasterio de Rupertsberg.
lingua Ignota et Littere Ignote (1150?)
Lengua Desconocida y Letras Desconocidas
La Lingua Ignota es la lengua cuyas palabras encierran en sí la esencia de las cosas, la lengua del conocimiento puro que hablaba Adán antes de la caída, la que le permitía conversar con los animales, la lengua hablada por los Ángeles.
La obra de Hildegard “Lingua Ignota per simplicem hominem Hildegarde prolata”, conservada sólo parcialmente en dos manuscritos —el Códice gigante de Wiesbaden (Riesenkodex) y el Staatbibliothek Preußischer Kulturbesitz de Berlín—, es una de las obras menos conocidas de Hildegard y su tema no está relacionado con el de sus demás obras.
El texto que nos ha llegado describe una lengua que llamó ignota (desconocida) así como un alfabeto de letras también desconocidas, litterae ignotae. Hildegard, que conoció esta lengua por revelación divina, da una lista de 1011 palabras y 23 letras.
No existe una edición crítica, todas las referencias aluden a la publicación de Roth en 1880 (Roth, F.W.E.: Ignota Lingua per simplicem hominem Hildegarde prolata. Geschichtsquellen aus Nassau III. Wiesbaden, 1880) difícil de conseguir; así como a dos estudios parciales: el de Grimm, en 1848, (Grimm, W.: Wiesbader Glossen. – Zeitschrift für Deutsches Altertum 6, 1848, páginas 321 a 340), y el presentado por Descemet en la Analecta Sacra de Pitra (Analecta Sacra, Sancta Hildegardis Opera, tomo VIII, páginas 496 a 502).
El glosario está en orden jerárquico, primero los vocablos relativos a Dios y los Ángeles, después los seres humanos y las  relaciones de familia, luego las  partes del cuerpo, enfermedades y términos médicos, órdenes religiosas y nobles, artesanos, días, meses, ropa, instrumentos de casa, plantas, y algunas aves e insectos. No hay términos para los mamíferos (excepto el murciélago y el grifo, puestos en la lista de las aves). Cuando no encuentra equivalente latino, utiliza una palabra alemana.
El estudio de Grimm de 1848 es menos amplio pues solo estaba interesado en la literatura alemana y  por tanto sólo recoge las 291 palabras traducidas al alemán. Descemet en la Analecta Sacra de Pitra (1882), se ciñe a los nombres de plantas (181 en total), a los que añadió el término botánico oficial y en muchos casos el nombre que las dio Hildegard en sus obras médicas.
Hildegard solamente usó palabras de esta Lingua Ignota en una Symphonia:
“O orzchis Ecclesia, armis divinis praecincta, y hyacinto ornata, tu es caldemia stigmatum loifolum y urbs scienciarum. O, o tu es etiam crizanta en alto sono, y es chorzta gemma.”
El breve texto contiene cinco palabras de la Lingua ignota, pero solo una (loifol, los pueblos, la gente) está incluida en el glosario, lo que hace pensar que el vocabulario era muy superior a las mil y pico palabras que han llegado hasta nosotros.
Hildegard alude a esta lengua en el Prólogo de su libro Liber Vitae Meritorum , cuando menciona “las obras dictadas por la voz del cielo que me hablaba y me instruía”, lo que: " me acontecía desde mi primer año, desde que esa aparición se me manifestó para explicarme las cualidades de las diversas naturalezas de las cosas creadas, y respuestas y consejos para muchas personas tanto de rango distinguido como inferior, y la sinfonía armónica de las revelaciones celestes, y escritos e incluso una lengua desconocida…"
En el Libro segundo de la “Vida de Hildegard”, su secretario Teodorico de Echternach se pregunta: “Pero ¿quién no se admiraría de que hubiera compuesto un canto de dulcísima melodía en maravillosa armonía y hubiera creado letras nunca vistas en una lengua antes inaudita?”.
A la vista de los escasos y dispersos  fragmentos que se conservan de esta obra, de su falta de uso, y de las exiguas referencias en la demás obras de Hildegard, la Lingua Ignota es un enigma que, como tantas de sus visiones, sugiere realidades que escapan a nuestra percepción y nuestra lógica pero que dada la coherencia que se desprende de las obras de Hildegard no podemos desdeñar sin más.
Expositiones Evangeliorum (1170-78?)
Explicación del Evangelio
Contiene 58 homilías que comentan 27 fiestas litúrgicas, que no son un ciclo litúrgico completo. La mayoría de estas 27 fiestas litúrgicas tienen dos homilías; las restantes comentan secuencias del Evangelio.
En general, de las dos homilías de cada fiesta una se ciñe al sentido inmediato y otra al alegórico. Así, en la homilía de Navidad cuando habla sobre el censo de Augusto establece la metáfora de que todas las criaturas deben ir a su propia “ciudad” para perfeccionarse de acuerdo con su naturaleza, en conformidad con el plan de Dios.
La edición de Pitra de 1882, tiene errores respecto al manuscrito y a la obra de Trithemius, tanto en el número de homilías como en algunos comentarios. No hemos encontrado ninguna traducción de esta obra a ningún idioma moderno.
Solutiones XXXVIII questionum (1178)
Respuestas a 38 preguntas
Los monjes del monasterio de Villers escribieron a Hildegard pidiéndola les aclarase una serie de cuestiones oscuras y enrevesadas. Las 35 preguntas de los monjes no corresponden exactamente con las 38 que Hildegard plantea en su respuesta, aunque son bastante parecidas. Las preguntas son muy sugerentes, como por ejemplo:
“¿Qué modo de locución usó Dios y bajo qué apariencia se mostró al hombre cuando le dio el precepto, y con qué apariencia cuando deambuló por el paraíso tras el pecado (Gen 2-3)?
¿Qué significa lo que dice Pablo: Si hablase la lengua de los hombres y de los Ángeles (1 Cor13, 1)? ¿Cuál es el idioma de los Ángeles?
Como ha de creerse que Enoc (Gen 5,24) y Elías (2 Reg 2,1) fueron trasladados corporalmente al paraíso terrenal, ¿habrá de creerse acaso que en un lugar de tanta felicidad necesitan del vestido y del alimento materiales?
¿El fuego del infierno es material o inmaterial? Si es material, como piensan muchos fieles,  ¿ha de creerse que es la materialidad del cuarto de los elementos?
¿Acaso los santos en el cielo y los réprobos en el infierno conocen lo que se obra en la tierra?”
Obra Poética y Musical
Ordo Virtutum
El Coro de las Virtudes
Este auto sacramental, compuesto hacia 1151, es una representación teatral de carácter sacro, compuesta por 82 melodías que describen la lucha entre diecisiete Virtudes y el Diablo por la conquista de un alma. Parece posible que lo interpretaran sus monjas en 1152 con ocasión de la dedicación de la iglesia del monasterio de Rupertsberg, en presencia del arzobispo de Maguncia, el clero y sus familias. Tanto el elogio de la castidad como los reproches del Diablo a las Virtudes de que ignoran las alegrías de la maternidad y la unión física, inducen a pensar que la obra estaba pensada para el momento de los votos de las jóvenes monjas.
El título latino Ordo Virtutum se traduce en diversos idiomas como "Drama de las Virtudes" atendiendo a que es una representación teatral, y alguno la llama "ópera" puesto que es una obra para ser cantada. Sin embargo, como la traducción literal de la palabra Ordo es "Orden" con el sentido de "orden militar u orden de caballería", teniendo en cuenta su carácter musical hemos preferido traducirlo por "Coro", en analogía con la acepción 15ª del Diccionario de la Real Academia Española.
Symphonia Armonie Celestium Revelationum
Sinfonía De La Armonía De Las Revelaciones Celestiales
Consta de 77 piezas musicales, compuestas de 1140 a 1150 con adiciones  y correcciones posteriores. El  título alude a los cantos celestes que Hildegard oía durante sus visiones y que después escribía. Para Hildegard, la música es una reminiscencia del Saber Divino que el hombre perdió después de la caída, y uno de los pocos lazos que todavía le une con las realidades espirituales y le alivia el agobio de verse lejos de la armonía celeste y desterrado del paraíso.
Hildegard realizó más de 150 composiciones de carácter litúrgico, y hacia 1150 reunió algunas de ellas con el título de Symphonia Armonie Celestium Revelationum. Son 77 poemas o cantos espirituales, destinados a su comunidad de Rupertsberg: 43 antífonas, 17 responsorios, ocho himnos, 1 Kyrie, 1 pieza libre  y siete secuencias para la misa.
De su producción musical, podemos afirmar, por palabras de la propia religiosa, que aprendió de oído los modos gregorianos, los textos, los sonidos. Careciendo de estudios en técnica de canto ni en notación musical, llegó a  crear cantos que luego eran copiados en un Scriptorium por copistas entrenados en la notación. Para ella la música era un concepto que lo abarca todo, una sinfonía de Ángeles, un diseño oculto de las creaciones de la naturaleza y la unidad de las voces humanas alabando a Dios desde la tierra.
Si bien emplea la técnica monofónica, el melisma y la notación propia de su época, la música hildegardiana se diferencia por el uso de amplios rangos tonales que exigen a la cantante o al coro subir a agudos intensos estando en una nota intermedia o baja. Contrae frases melódicas que impulsan a la voz a ser más rápida para luego ralentizarse. Usa igualmente intervalos de cuarta y quinta, cuando el canto de su época rara vez pasaba de terceras.
Más de 300 veces en sus escritos, Hildegard utiliza la música para iluminar verdades espirituales e incluso en sus palabras se encuentran rastros de lo que podría ser la aplicación de la música como terapia; pues ella pensaba que muchas veces al día nos desequilibramos y que por medio de la música podemos recuperar ese equilibrio y redirigir los corazones al cielo. Según ella, a través del canto y de la ejecución instrumental integramos mente, corazón y cuerpo, y con ello sanamos los desacuerdos internos.
Hildegard Hoy
La vida y obra de Hildegard ha influido incluso fuera de Alemania, llegando hasta nuestros días con una vigencia indiscutible.
  La iglesia de Eibengen, donde se conservan las reliquias de la santa alemana, fue construida en gran parte en 1932 tras un incendio, adaptada a un estilo más contemporáneo por los hermanos Rummel. El altar principal reproduce en un mosaico la visión de Hildegard sobre la Trinidad que se encuentra en la segunda parte de su Scivias, obra diseñada en 1965 por Ludwig Baur que también diseñó los vitrales de las ventanas del templo representando algunas visiones de la abadesa.
  La abadía de Santa Hildegard en Rüdesheim am Rhein es una abadía benedictina reconstruida entre 1900 y 1908 con estilo neorrománico, sobre las ruinas originales de una de las fundaciones de la monja alemana. Está adornada con frescos que representan las visiones de la santa y sus arcos muestran escenas de su vida.
   En la población de Bingen am Rhein se ha dedicado un museo a su vida y obra que expone documentos contemporáneos suyos, restos de construcciones lideradas por ella, una primera impresión de 1533 de su obra Physica, y un jardín con las plantas descritas en sus obras naturalistas.
  En cine, la oscarizada película de 2001 “Una Mente Maravillosa” utilizó una de sus canciones: Columba Axpexit, dentro de la banda sonora original, por la cual también obtuvo una nominación al Oscar.
  En 2009, la directora alemana Margarethe von Trotta filmó la película “Visión: La Historia de Hildegard Von Bingen” basada en su vida, caracterizada por la actriz Barbara Sukowa; estrenada en España en 2010.
  En la película italiana de 2009, “Barbarossa” (en inglés “Sword of War”), basada en la vida del emperador Federico Barbarroja, el personaje de Hildegard von Bingen tiene una aparición, interpretada en esta ocasión por Ángela Molina.
   La BBC de Londres produjo el documental “Hildegard of Bingen” para televisión inglesa en 1994. La televisión alemana hizo el documental “Hildegard von Bingen, Una Mujer del Siglo XII”, y le dedicó un capítulo de la serie “Die Deutschen”.
 La discografía producida a partir de la música compuesta por Hildegard es extensa. Desde 1979 se han producido al menos 35 discos con sus canciones religiosas interpretadas por Gothic Voices, Emma Kirkby o la Oxford Camerata, entre otros.
 El 14 de abril de 1998, el gobierno alemán puso en circulación una moneda conmemorativa del 900 aniversario de su nacimiento: un total de 4,5 millones de monedas de 10 marcos hechas de plata de ley de 925 milésimas, donde se aprecia la efigie de la santa escribiendo los mensajes divinos junto a una banda que dice Liber Scivias Domini y los años de su nacimiento y muerte.
   En astronomía, el asteroide descubierto por el astrónomo alemán Max Wolf, el 3 de agosto de 1918, le hace el honor de llevar su nombre: Asteroide (898) Hildegard.
   Por otra parte, grupos feministas eclesiásticos y seculares la han tomado como un importante ejemplo de reivindicación del papel de la mujer en la historia.
Webs y Bibliografía
SITIOS WEB:
www.hildegardiana.es Sitio de Rafael Renedo Hijarrubia (Santa Cruz de Tenerife, España) y José María Sánchez de Toca (Madrid, España), estudiosos y apasionados de la vida y obra de Hildegard
http://www.hildegarde.org/Enlaces.html Centro de Estudios Hildegardianos. Da enlaces relacionados con Hildegard de Bingen
http://es.wikipedia.org/wiki/Hildegarda_de_Bingen
http://www.abtei-st-hildegard.de/wp2012/ Web de la Abadía de St. Hildegard en Eibingen, Alemania
http://landderhildegard.de/ Web con información de Hildegard, su tierra y su museo
LIBROS:
Cirlot, Victoria. Vida y Visiones de Hildegard von Bingen. Ed. Siruela, 2009 / Hildegard Von Bingen y la Tradición Visionaria de Occidente. Ed. Herder, 2005
Feldmann, Christian. Hildegarda de Bingen: Una Vida Entre la Genialidad y la Fe. Ed. Herder, 2009
Hildegarda de Bingen. Scivias, Conoce los Caminos. Ed. Trotta, 1999
Hildegard von Bingen. Libro de las Obras Divinas. Ed. Herder, 2009
Hildegarda de Bingen. El Libro de las Piedras que Curan. Preparada por José Mª Sánchez de Toca. Ed. Libroslibres, 2012
Strehlow, W. y Hertzka G.  Manual de Medicina de santa Hildegarda. Ed. Libroslibres, 2014


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