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TEXTOS
1.   El Sermón de Buddha: Las Cuatro Nobles Verdades y El Noble Óctuple Sendero
2.   Reflexiones diarias "Una Guía sobre la Cuaresma", por el Rev. Ed. Townley, de Unity.

El Sermón de Buddha
Las Cuatro Nobles Verdades y El Noble Óctuple Sendero
Cuando la gente ignorante ve a alguien viejo, siente horror y aversión,
aunque ellos también serán viejos algún día. Yo pensé: no quiero ser
como la gente ignorante. Después de aquello, no pude volver a sentir
la embriaguez de la juventud de nuevo.

Cuando la gente ignorante ve a alguien enfermo, siente horror y aversión,
aunque ellos también estarán enfermos algún día. Yo pensé: no quiero ser
como la gente ignorante. Después de aquello, no pude volver a sentir
la embriaguez de la salud de nuevo.

Cuando la gente ignorante ve a alguien muerto, siente horror y aversión,
aunque ellos también morirán algún día. Yo pensé: no quiero ser
como la gente ignorante. Después de aquello, no pude volver a sentir
la embriaguez de la vida de nuevo.
Siddhartha Buddha
Los libros enseñan que las tinieblas existían antes que todas las cosas, y Brahma meditaba sólo en la noche; no contemplaba Brahma ni el origen, ni él ni ninguna luz pueden ser vistos con ojos mortales, ni conocidos con ayuda del espíritu humano, uno después de otro se levantarán los velos tras los primeros. Los astros siguen su curso y no preguntan. Basta que la vida y la muerte, la alegría y el dolor permanezcan, así como la causa y el efecto, y el curso del tiempo, y la marejada incesante de la existencia, que, siempre cambiante, corre sin interrupción como un río cuyas olas se suceden, lentas o rápidas, las mismas aunque diferentes, desde su lejano manantial hasta el mar donde se vierten. El mar, evaporándose al Sol, restituye las pequeñas ondas perdidas, bajo la forma de nubes ligeras que chorrearán de lo alto de la montaña, y correrán de nuevo, sin tregua y sin reposo. Esto basta para comprender las apariencias, los Cielos, las Tierras, los Mundos y los cambios que los modifican, rueda poderosa que gira, movida con ahínco por la lucha y la fuerza sin que nadie pueda detenerla ni ir en sentido inverso de su movimiento.
¡No supliquéis! ¡No se iluminarán las tinieblas! ¡No pidáis nada al silencio, porque no puede hablar! ¡No atormentéis por piadosos sufrimientos vuestros espíritus afligidos! ‘Ah! Hermanos, hermanas, no esperéis nada de los dioses implacables, ofreciéndoles himnos y dones, no pretendáis conquistarlos con sacrificios sangrientos; no los alimentéis con frutos y pasteles; hay que buscar nuestra liberación en nosotros mismos; cada hombre se crea su cárcel, cada uno tiene tanto poder como los más poderosos; porque para todas las Potencias que están encima, alrededor y debajo de nosotros, como para las criaturas de carne y todo lo que vive, el cato es el que hace la alegría o el sufrimiento. Lo que fue trae lo que es, y lo que será, peor o mejor, el último para el primero, el primero para el último; los Ángeles de los cielos bienaventurados recogen los frutos de su pasado santo; los demonios en los mundos inferiores llevan la pena de las acciones malas que en otro tiempo cometieran; nada dura; las bellas virtudes caen en ruinas con el tiempo; así como los pecados inmundos se purifican. El que penó como esclavo para volverse más tarde un príncipe, gracias a sus virtudes benéficas y a los méritos que adquirió; el que fue Rey puede vagar sobre la tierra harapiento, a causa de las cosas que hizo y de las que omitió hacer. Podéis elevar vuestro destino por encima del de Indra, y hundirlo más bajo que el del gusano de la tierra o el átomo, miríadas de existencias terminan en el primer resultado; miríadas de otras en el segundo. Sólo que, mientras gira la rueda invisible, no hay ni paz, ni tregua, ni parada; el que asciende puede caer, el que cae puede ascender; los rayos giran incesantemente.


Si estuvieseis sujetos a la rueda del cambio sin que hubiese medio de romper vuestras cadenas, el corazón del Ser libre sería maldito, el Alma de las cosas sería un cruel dolor. ¡Pero no estáis atados! El Alma de las cosas es suave; el corazón del Ser tiene una paz celeste; la voluntad es más fuerte que el dolor; lo que era bueno se torna mejor, y después excelente. Yo, Buda q, Buda, que lloré todas las lágrimas de mis hermanos, yo, cuyo corazón fue roto por el dolor del mundo entero, río y soy feliz, ¡porque he aquí la Libertad! ¡Oh! ¡Vosotros, los que sufrís, sabed que sufrís por vosotros mismos! Ningún otro os excita u os retiene para haceros vivir o morir, y haceros gritar sobre la rueda y abrazar sus rayos de agonía, sus llantos de lágrimas, su cubo de nada. ¡Escuchad, os voy a mostrar la Verdad!
Más bajo que le Infierno, más alto que el Cielo, más distante que las estrellas más lejanas, más allá de la morada de Brahma, hay un Poder estable y divino, que existe antes del comienzo y que no tendrá fin, eterno como el espacio y seguro como la certidumbre, que se mueve hacia el bien y no sufre sino sus propias leyes. Es el que hace florecer los rosales, su arte es el que fabrica las hojas de los lotos; bajo el suelo obscuro y en las simientes silenciosas, es él quien teje el ropaje de la Primavera; he aquí su colorido en las nubes gloriosas y sus esmeraldas en la cola del pavo real; los astros son sus moradas, la luz, el viento y la lluvia sus esclavos, él hace salir de las tinieblas el corazón del hombre, y del huevo obscuro el faisán de cuello alaciado; siempre en obra, hace amable lo que no era sino cólera y destrucción. Los huevos grises en el nido del colibrí dorado con sus tesoros, las células hexagonales de la abeja son sus vasijas de miel, la hormiga tiene sus preceptos, y los conoce bien la paloma blanca. Despliega las alas del águila que levanta su presa a su arbitrio; hace regresar a la loba cerca de sus lobeznos; encuentra alimento y amigos para los seres que nadie ama. Nada le repugna ni le detiene; ama todo; hace brotar la dulce leche en el seno de las madres; hace fluir también las gotas blancas que destilan los colmillos de las serpientes. Regula la armonía de los globos en marcha por la bóveda infinita del cielo; oculta en los abismos de la tierra el oro, las sardonias, los zafiros y las lazulitas. Elaborando sin cesar sus misterios, se oculta en los verdes claros de las selvas y alimenta plantas extrañas al pie de los cedros, inventando hojas, flores y briznas de hierba; mata y salva, sin otro fin que realizar el Destino; la Muerte y el Dolor son las lanzaderas de su oficio, y el Amor y la Vida los hilos. Hace y deshace, corrigiendo todo; lo que ejecutó es mejor que lo que existía antes; la obra maestra que proyectó se perfecciona lentamente bajo sus manos hábiles.
 Tal es su obra sobre las cosas que veis, pero las cosas invisibles tienen más importancia; los corazones y los espíritus de los hombres, los pensamientos de los pueblos, sus caminos y sus voluntades están sometidos también a la gran Ley. Invisible, os socorre con sus manos benéficas, no se le oye, y sin embargo, habla más fuerte que la tempestad. La piedad y el amor son la herencia del hombre, porque una larga violencia modeló la masa ciega. Nadie puede menospreciarlo, quien le desobedece pierde, quien le sirve gana, retribuye el bien cubierto por la paz y la felicidad, el mal oculto por los sufrimientos. Ve en todo lugar y percibe todo; sed justo, él os recompensará, sed injusto, él os recibirá el salario merecido, aun cuando el Dharma tardará en hacerse sentir. No conoce ni la cólera ni el perdón; sus medidas son de una precisión absoluta, su balanza es infalible, el tiempo no existe para él, juzgará mañana o largo tiempo después. Gracias a él, el asesino se hiere con su propia arma, el juez injusto pierde su defensor, la lengua falaz condena su mentira, el ladrón rapaz y el expoliador dan el producto de sus rapiñas. Tal es la Ley que se mueve hacia la Justicia, que nadie puede evitar o detener, su corazón es el Amor, su fin es la Paz y la Perfección exquisita. ¡Obedeced!

Los libros dicen verdad, hermanos míos; la vida de cada hombre es el resultado de sus existencias anteriores; los errores pasados traen los disgustos y los sufrimientos, el bien pasado aporta la felicidad. Recogéis lo que sembrasteis. ¡Ved este campo! El sésamo fue sésamo y trigo el trigo. El silencio y la sombra lo saben, ¡así nace el destino del hombre! Viene a cosechar tanto sésamo o trigo como el que sembró en una existencia anterior, y tantas hierbas malas y venenosas que enferman a él y a la tierra dolorosa. Si trabaja bien, arrancándolas y plantando en su lugar semillas benéficas, el suelo será fecundo, hermoso y puro, y será rica la cosecha. Si el que vive, aprendiendo de dónde viene el dolor, lo sufre pacientemente, esforzándose en pagar las viejas deudas adquiridas por sus antiguas faltas, practicando siempre el Amor y la Verdad, sin causarle mal a nadie, purga completamente de mentira y de egoísmo su sangre, sufriendo todo con mansedumbre y no devolviendo sino perdones y bien para las ofensas; si a cada día se vuelve más compasivo, santo, justo, amable y sincero, y arranca el deseo de todos los lugares donde se aferra con raíces sangrientas, hasta que el amor de la vida termine; si obra así, a su muerte comienza una nueva existencia que es como la suma de su yo, una cuenta detenida de su existencia, cuyos males son muertos y pagados, y cuyo bien, reciente o lejano, está vivo y poderoso, de tal manera, que también recoge los frutos. Un hombre así no tiene necesidad de lo que llamamos vida; lo que ha comenzado en él es la eternidad; realizó su destino humano. No padecerá ya tormentos, no lo mancharán ya los pecados, el sufrimiento de las alegrías y los dolores terrenos no turbarán ya su paz eterna, y las muertes y las existencias no recomenzarán para él. Entra en el Nirvana. No forma más que uno con la Vida, y sin embargo, no vive; es bienaventurado, porque cesó de ser. ¡Om, mani padmé, om! ¡La gota de rocío se pierde en el seno del mar deslumbrante!

Tal es la doctrina del Karma. ¡Aprended! Sólo cuando desaparecieron todas las escorias del pecado, sólo cuando la vida muere como una llama agotada, la muerte muere completamente en ella. No digáis: “Soy”, “fui” o “seré”. No penséis que pasáis de una habitación de carne a otras como viajeros que recuerda u olvidan que estuvieron bien o mal alojados. La suma de las existencias anteriores, que constituye la última, torna nuevamente en el universo; construye su morada como el gusano de seda el capullo que lo encierra, toma su substancia y sus funciones, como el huevo de la serpiente, durante la incubación, toma sus escamas y sus colmillos, como las semillas de los empenachados arbustos vuelan encima de las rocas, de las tierras gredosas y los arenales, hasta que encuentran el pantano propicio y se multiplican. Lo mismo acontece para el ser feliz o desgraciado, Cuando la muerte hiere al asesino cruel, sus fragmentos impuros y ensangrentados vagan llevados por vientos brumosos y pestilentes. Pero cuando el hombre bueno y justo muere, soplan suaves brisas; el mundo se torna más hermoso, como un río del desierto que desaparece repentinamente para reaparecer en seguida brillando con fulgor más puro. Así el mérito adquirido hace alcanzar una era más venturosa, que está más alejada para el demérito; sin embargo, es preciso que esta Ley de Amor reine soberanamente sobre el mundo entero antes de las Kalpas se terminen. ¿Cuál es el obstáculo? ¡Hermanos míos! Es la obscuridad, que esparce la ignorancia, la que os extravía y os hace tomar las apariencias como realidades y os inspira el deseo ardiente de poseerlas, y cuando las tenéis, os atan a las concupiscencias, que causan vuestros dolores.
 Vosotros que queréis seguir el camino del centro, trazado por la clara Razón y aplanado por la dulce Quietud, vosotros que queréis conocer el camino elevado del Nirvana, escuchad las cuatro nobles Verdades:
La primera Verdad es la del Dolor. ¡No os dejéis engañar! La vida que amáis es una larga agonía; sólo quedan sus penas, sus placeres son como pájaros que brillan y vuelan. Sufrimiento del nacimiento, sufrimiento de los días desesperados, sufrimiento de la ardiente juventud y de la edad madura, sufrimiento de los fríos y grises años de la vejez y sufrimiento final de la muerte; he aquí lo que llena vuestra lastimosa existencia. El amor es una cosa dulce, pero las llamas fúnebres deben besar los senos sobre los cuales descansáis y los labios a los que unís los vuestros. Valerosa es la virtud guerrera, pero los buitres desgarran los miembros del jefe y del Rey. La tierra es magnífica, pero todos los huéspedes de sus selvas conspiran para su muerte recíproca, en su sed de vivir; los cielos son de zafiro, pero los hombres hambrientos, por más que gritan, no hacen caer una gota de agua. Preguntad a los enfermos, a los afligidos, preguntad al que claudica apoyado en su bastón, solo y extraviado: “¿Amas la vida?” Y os dirán que el niño tiene razón al llorar desde que nace.
La segunda Verdad es la Causa del Dolor. ¿Qué sufrimiento viene de sí mismo y no del Deseo? Los sentidos y los objetos percibidos se encuentran y se enciende la viva chispa de las pasiones; así se inflama Trishna, concupiscencia y sed de las cosas. Os aficionáis desatinadamente a sombras, os ilusionáis con sueños, plantáis en medio un falso yo, y establecéis a su alrededor un mundo imaginario. Estáis ciegos para las claridades supremas, sordos para las voces de las brisas más suaves que vienen de más alto que el cielo de Indra, mudos para los reclamos de la verdadera vida que conserva el que desechó la vida engañosa. Así vienen las luchas y las concupiscencias que hacen reinar la guerra en el mundo, así sufren los pobres corazones engañados y corren las lágrimas amargas, así cruzan las pasiones, las envidias, las cóleras y los odios; así los años crueles, con los pies rojos de sangre, siguen a los años manchados de carnicerías. Por esto, ahí donde debería brotar el grano se extiende la hierba birán con su mala raíz y sus flores venenosas; con trabajo, las buenas simientes encuentran suelo propicio donde puedan caer y brotar. Y el alma se va, saturada de emponzoñados brebajes, y Karma renace con un deseo ardiente de beber de nuevo; excitado por los sentidos, el Yo fogoso comienza otra vez y cosecha nuevos desencantos.
La tercera Verdad es la Cesación del Dolor. La paz es la que debe vencer al amor del Yo y el apego a la vida, arrancar de los pechos la pasión de raíces profundas y calmar la lucha interior; así está satisfecho el amor de estrechar a la eterna hermosura; se tiene la gloria de ser dueño de sí mismo y el placer de vivir por encima de los dioses; se poseen riquezas infinitas, porque se amasa el tesoro de los servicios prestados, de los deberes cumplidos con caridad, de las palabras benévolas y de la vida pura, no se perderán estas riquezas en el curso de la existencia, y ninguna muerte las despreciará. Entonces desaparece el Dolor, porque cesaron la Vida y la Muerte; ¿cómo puede alumbrar la lámpara cuyo aceite se consumió? La vieja cuenta cargada de deudas está liquidada, la nueva está en blanco; así alcanza la felicidad el hombre.
La cuarta Verdad es la Vía. Está abierta, amplia y unida, accesible a todos los pies, desembarazada y vecina al Noble Sendero Óctuple, que va recto a la paz y el refugio. ¡Escuchad! Numerosas huellas conducen a estos picos gemelos cubiertos de nieve, en torno de los cuales se enredan las nubes doradas; trepando por las pendientes suaves o escarpadas se llega a las cimas donde aparece otro mundo. Los que tienen miembros vigorosos pueden afrontar el camino recto y peligroso que va directamente por el flanco de la montaña; los débiles están obligados a dar rodeos por caminos más largos, descansando en muchos lugares. Tal es el Sendero Óctuple que conduce a la paz; camina por alturas más o menos abruptas. El alma animosa se apresura, el alma débil se atrasa, todas alcanzarán las nieves bañadas de sol.
La primera práctica buena es la Doctrina recta; caminad con el temor de la Dharma, evitando toda ofensa; pensad en el Karma que hace el destino del hombre, y gobernad vuestros sentidos.
La segunda es la Intención recta. Tened buenos sentimientos para todo lo que vive; sofocad en vosotros la malevolencia, la avidez y la cólera, de tal manera que vuestras existencias se asemejen a las suaves brisas que pasan.
La tercera es el Lenguaje recto. Vigilad vuestros labios como si fueran las puertas de un palacio habitado por un Rey; que todas vuestras palabras sean tranquilas, francas y corteses, como si estuviera presente su Majestad.
La cuarta es la Conducta recta. Que cada una de vuestras acciones ataque una falta o ayude a crecer un mérito; como se ve el hilo de plata a través de las cuentas de cristal de un collar, dejad que el amor aparezca a través de vuestras buenas acciones.
Hay cuatro rutas más elevadas. Pero sólo pueden seguirlas los pies que no hollarán más las cosas terrestres; son la Pureza recta, el Pensamiento recto, la Soledad recta y el Éxtasis recto. ¡No pretendas volar hacia el sol almas cuyas alas no tienen plumas todavía! ¡El aire de las regiones inferiores es suave, y los instrumentos domésticos a los que estás acostumbrada no son peligrosos! Solamente los seres vigorosos pueden abandonar el nido que cada uno se construye. El amor de la mujer y del niño son preciosos, lo sé; la amistad y los entretenimientos de la vida son agradables; las caridades amables de una vida virtuosa son útiles; sus temores, aunque falsos, están anclados sólidamente. Vivid así los que estáis obligados; haced de vuestra debilidad una escala de oro; elevaos, por la práctica diaria de estas apariencias, hasta las verdades más dignas de ser amadas. Así llegaréis a más serenas cumbres, ascenderéis más fácilmente, encontraréis menos abrumador el peso de vuestras culpas y adquiriréis una voluntad más firme para quebrantar los lazos de los sentidos, entrando en el Sendero. El que comienza de este modo alcanza el Primer Grado, conoce las Nobles Verdades y la Ruta Óctuple, tarde o temprano alcanzará la morada bendita del Nirvana.
El que llega al Segundo Grado, emancipado de las dudas, las ilusiones y la lucha interior, dueño de todas las concupiscencias y libertado de los sacerdotes y de los libros, no tendrá que vivir sino una existencia.
Más allá se encuentra el Tercer Grado; allí, el espíritu majestuoso se ha vuelto puro, se ha elevado hasta el amor de todos los seres y a la paz perfecta. Está terminada la vida y destruida la cárcel de ella. Pero algunos sobrepasan seguramente a todo lo que es vivo y visible, para alcanzar el fin supremo por el Cuarto Grado, el de los Santos —los Budas— de almas inmaculadas. ¡Ved! Como enemigos crueles, degollados por un guerrero, los diez Pecados yacen en el polvo a lo largo de estos Grados: desde luego, el Egoísmo, la falsa Fe, la Duda, el Odio y la Concupiscencia. El que venció a estos cinco pecados franqueó tres de los cuatro Grados; pero quedan todavía el Amor de la vida sobre la tierra, el Deseo del cielo, el Amor propio, el Error y el Orgullo. Como el que permanece en estas cimas nevadas sólo tiene por encima de él el azul infinito, así el hombre, cuando mató estos últimos pecados, llegó a la zona del Nirvana. Los dioses colocados debajo de él, lo envidian; la ruina de los Tres mundos no lo alteraría; para él toda vida está vivida, todas las muertes están muertas; no le construirá el Karma nuevas moradas. No buscando nada, posee todo; su Yo desaparece y se funde en el universo; si algunos enseñan que el Nirvana es la cesación del ser, decidles que mienten. Si algunos enseñan que el Nirvana es vivir, decidles que se engañan, porque no saben nada a este respecto, ignoran qué luz brilla encima de sus lámparas rotas, y que la felicidad está fuera de la vida y del tiempo. ¡Entrad en el Sendero! ¡No hay peor dolor que el Odio, ni sufrimiento como el de la Pasión, ni engaño como el de la Sensación! ¡Entrad en el Sendero! Ya está muy avanzado el que aplasta con los pies su pecado preferido. ¡Entrad en el Sendero! ¡Allí manan las fuentes benéficas que aplacan cualquiera sed, allí florecen las inmortales flores que tapizan alegremente todos los caminos! ¡Allí se apresuran las horas más ligeras y más dulces!
El tesoro de la Ley es más precioso que las joyas, su dulzura es superior a la de la miel; sus delicias sobrepasan a cualquiera comparación. Para vivir así, escuchad bien las Cinco Reglas:
R No matéis, sed compasivos, y no detengáis en su camino ascendente al ser más ínfimo.
R Dad y recibid libremente, pro no le toméis a nadie sus bienes por avidez, por medio de la violencia o el fraude.
R No levantéis falsos testimonios, no calumniéis, no mintáis; la verdad es la expresión de la pureza interior.
R Evitad las drogas y las bebidas que turban el espíritu, iluminad vuestros espíritus, purificad vuestro cuerpo; no hagáis uso del jugo del Soma.
R No toquéis a la mujer de vuestro vecino y no cometáis pecados carnales ilegítimos y contra la Naturaleza.

Después habló el Maestro de los deberes para con los padres, los hijos, los camaradas, los amigos enseñando cómo los que no pueden quebrantar desde luego las estrechas cadenas de los sentidos, cuyos pies son muy débiles para escalar el camino más abrupto, deben ordenar su vida carnal de tal modo que aquí abajo todos sus días transcurran irreprochables y en la realización de obras caritativas; que intente sus primeros pasos mal seguros en el Sendero Óctuple, que vivan puros, humildes, pacientes, compasivos, que amen a todos los seres como a sí mismos; porque lo que es malo es el resultado del mal cometido en el pasado, y lo que es bueno proviene del bien anterior. Dijo que, obrando de este modo, el hombre se libra del Yo y socorre al mundo; que así se vuelve más feliz en la vida siguiente, pasa a un ser más perfecto. Después narró lo que sigue: largo tiempo antes, cuando nuestro Señor se paseaba cerca de Radhagrija, en el bosque de bambúes, un día, al despuntar la aurora, vio al jefe de una familia Singala que, después de haberse bañado, saludaba a la tierra con la cabeza descubierta, al cielo y a los cuatro puntos cardinales, arrojando con ambas manos arroz blanco y rojo. “¿Por qué te inclinas así, hermano mío?”, preguntó el Maestro. “¡Es la regla, Señor! —respondió. Nuestros padres nos enseñaron que a cada aurora antes de ponerse a trabajar, hay que conjurar el mal que viene del cielo que nos cubre, de la tierra que está bajo nuestros pies y de todos los vientos que soplan”. Entonces, aquel al que honra el mundo, dijo: “No riegues arroz, sino ofrece a todos pensamientos y actos de amor, a tus padres mirando hacia el Este de donde viene la luz; a tus maestros, volviéndote al Sur, de donde vienen ricos presentes, a tu mujer y a tus hijos, mirando al Oeste, donde brillan tiernos y apacibles colores y donde acaban todos los días; a tus amigos, a tus parientes y a todos los hombres, mirando hacia el Norte, a los seres más humildes, inclinándote a la tierra; a los Santos; a los Ángeles y a los muertos bienaventurados, contemplando el cielo, así se evitarán todos los males, y habrás, como conviene, honrado las seis direcciones principales”.
Pero a los suyos, a los revestidos con la túnica amarilla, a los que, como águilas en su despertar, vuelan con desdén del valle bajo de la vida, y llevan su ímpetu hacia el sol, a éstos les enseñó las Diez Observancias (el Dasa-Sil); dijo que un asceta de conocer las Tres Puertas y los Triples Pensamientos, los Séptuples Estados del Alma, los Quíntuples Poderes, las Ocho grandes Puertas de la Pureza, los Modos de la Inteligencia Idhi, Upeksha, las Cinco Grandes Meditaciones, que son un alimento más dulce que el Amrit para las almas santas; los Sjhanas y los Tres principales Refugios; enseñó también a los suyos cuáles deben ser sus habitaciones, cómo deben vivir libres de los lazos del amor y la riqueza, lo que deben comer, beber y llevar, tres vestidos sencillos de color amarillo y de tela cosida, dejando al descubierto la espalda, un cinturón, una vasija y un colador. Estableció también las sólidas bases de nuestro Sangha, esta noble orden del traje amarillo, que existe todavía en nuestros días para salud del mundo.
Habló así toda la noche, enseñando la Ley, y nadie sintió que el sueño cerrara sus ojos, porque cuantos le escucharon se regocijaban con una alegría infatigable. El mismo Rey, cuando terminó el sermón, se levantó de su trono, y con los pies desnudos se inclinó profundamente ante su hijo, besó la orla de su túnica y le dijo: “Acéptame, hijo mío, como el más humilde y el último de tus compañeros”. Y la dulce Yasodhara, por completo feliz entonces, exclamó: “¡Bienaventurado! Da en herencia a Rahula el tesoro real de tu palabra”. Y de este modo entraron en el Sendero estas tres personas.
Durante cuarenta y cinco años continuados indicó estas vías en muchos países y en muchas lenguas, y dio a nuestra Asia esta luz que brilla siempre y que conquista el mundo por el soplo de su gracia poderosa. Todo esto está escrito en los Libros Santos, así como los lugares donde aconteció y los emperadores que hicieron grabar sus dulces palabras en las rocas y las cavernas, y cómo —cuando se cumplieron los tiempos— el Buda, el gran Tathagata, murió como un hombre, en medio de los hombres, habiendo terminado su obra; y cómo millares y millares de lakhs de personas han seguido después el Sendero que conduce adonde él se fue, al Nirvana, donde mora el Silencio.

Extractado del libro “Luz de Asia” de Arnold Edwin (1832 – 1904)




Una Guía sobre la Cuaresma
Por el Rev. Ed Townley, Unity
Cuaresma es el nombre que las tradicionales de iglesias Cristianas han dado a un período de ayuno y abstinencia —específicamente 40 días más seis domingos— entre el miércoles de Ceniza y el domingo de Pascua. La palabra en inglés “lent” (cuaresma), proviene de la palabra anglosajona “spring” (primavera). Y tiene la misma raíz que la palabra alargar, porque el período de luz de cada día se alarga notablemente conforme transcurre la primavera.
Tras un tiempo apartado de lo espiritual, me di cuenta de que necesitaba una guía a través del proceso confuso e intimidante de la curación y el perdón. Para mi gran sorpresa, encontré dicha guía en la tradición de los 46 días de la Cuaresma —Gracias a la capacidad de Unity de apreciar nuestras tradiciones espirituales, y de interpretarlas de una manera que ofrece luz y nueva comprensión al mensaje de Jesús y de su propósito.
Charles Fillmore, cofundador de Unity, escribió uno de sus libros centrales en torno a la idea de la Cuaresma. Él dijo que la Cuaresma es: “una época de crecimiento espiritual, un tiempo de desarrollo progresivo”. Reconoció que el ayuno más importante que podremos hacer es abstenernos de perpetuar las viejas formas de pensamiento limitado. Fillmore nos insta a reemplazarlas con un nuevo sentido de quiénes somos, y de cómo el poder que llamamos Dios se expresa a través de nosotros.
Durante los siguientes 46 días, vamos a seguir la estructura general del libro de Fillmore: «Guarda una Cuaresma verdadera», trabajando juntos en un proceso de arrepentimiento, repensando nuestra relación con Dios y nuestra comprensión de nosotros mismos. Después de todo, el cambio exterior es temporal a menos que sea precedido por un cambio en la conciencia.
Es importante tener en cuenta que este proceso puede comenzar en cualquier momento, y que debe empezar enseguida si queremos experimentar la alegría de una comprensión espiritual nueva. Recuerda que el calendario fue hecho para servir al hombre, para parafrasear a nuestro gran maestro, no el hombre para el calendario. Cualquiera que sea la fecha de hoy, este es tu miércoles de Ceniza, si decides comenzar este proceso de crecimiento espiritual. Por 46 días, a partir de hoy, vas a celebrar tu propia experiencia de Pascua de Resurrección a un nivel más profundo que nunca.

1º DÍA DE CUARESMA – MIÉRCOLES (DE CENIZA)
Negación
Hoy elegimos liberar cualquier sentido de limitación. Somos seres espirituales fuertes y positivos, poderosos, sabios y amorosos, valientes y libres. Damos gracias a Dios por la oportunidad de comenzar este proceso enriquecedor y gratificante de liberación y realización espiritual que es la Cuaresma.
Dado que lo que creemos es la base para lo que experimentamos en la vida, escogemos dejar ir los pensamientos negativos de carencia y limitación que crean una mentalidad de pobreza y un sentido de víctima. Charles Fillmore dijo acerca de este proceso: “Es como limpiar suavemente las telarañas de la negatividad que han atenuado el brillo de nuestra luz espiritual”.
Reconocemos que estos pensamientos equivocados son el único impedimento para una nueva conciencia del Dios eterno, esa Presencia que mora en nosotros. Los reemplazamos con pensamientos positivos de amor infinito y de abundancia, y permitimos que estos nuevos pensamientos se expresen a través de nosotros. Soltamos cualquier sentimiento negativo, y comenzamos a crear una experiencia de vida totalmente nueva y satisfaciente.
2º DÍA DE CUARESMA – JUEVES
Afirmación
Acogemos la energía maravillosa y sagrada en nosotros. Mantenemos nuestros pensamientos y palabras en sintonía con esa energía, y nos volvemos canales que expresan dicha energía en el mundo.
Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. Eso significa que somos Espíritu, así como Dios es Espíritu; y que estamos destinados a crear, así como Dios crea. No estamos aquí simplemente para reconocer el poder de Dios, sino para expresarlo. Contribuimos con el proceso creativo con el fin de manifestar más la esencia de Dios. Al comprender cómo trabaja el proceso creativo en nosotros, podemos cooperar con dicho proceso en vez de resistirlo o ignorarlo. Cada afirmación de la Verdad espiritual nos pone más en contacto con el poder de Dios en nosotros, y nos permite llevar a cabo nuestro rol creativo con más eficacia.
3º DÍA DE CUARESMA – VIERNES
Dios
Hoy afirmamos: “Estoy centrado en Dios, y Dios está centrado en mí, porque estoy centrado en mi corazón”.
Jesús se refiere a Dios en términos sencillos, llamándole “Abba” o “Papá”. Él demandó para sí una relación íntima con Dios, y alentó a sus seguidores a reclamar la misma intimidad: “yo estoy en mi Padre, y … ustedes están en mí” (Juan 14:20). En otras palabras, la energía de Dios nos une. Somos uno con Dios y uno con los demás. Dios es trascendente, y está por encima de cualquier definición. Dios es inmanente, y mora en el corazón de cada persona. ¿Cómo encontramos la inmanente presencia de Dios en nosotros? Jesús lo dijo: “Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado” (Juan 15:12). Al reconocer y liberar el poder del amor en nuestros corazones, nos vinculamos a Dios conscientemente.
4º DÍA DE CUARESMA – SÁBADO
YO SOY
Hoy reconocemos el poder de declarar: YO SOY. Somos cuidadosos al conferir nuestra energía YO SOY. La vinculamos sólo con aquello que es bueno y verdadero, amoroso e ilimitado. Apreciamos las posibilidades maravillosas disponibles para cada uno de nosotros gracias al ejemplo de Jesús, el Cristo.
La declaración más poderosa, en cualquier lengua, es la afirmación que nos vincula con la presencia y el poder de Dios: YO SOY. Jesús sabía y expresaba perfectamente la presencia del YO SOY en él, y nos instó a hacer lo mismo. Él llamó a esta energía YO SOY el Cristo; y comunicó la esencia de dicha energía mediante una multitud de declaraciones: “YO SOY el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). “YO SOY el buen pastor” (Juan 10:11). “Yo estoy en mi Padre, y ustedes están en mí, y yo en ustedes” (Juan 14:20). En sus declaraciones YO SOY, Jesús hablaba partiendo de su conciencia de Jesucristo, expresando plenamente esa Presencia en sí al afirmar: “El Padre y yo somos uno” (Juan 10:30).
1º DOMINGO DE CUARESMA
El Altar
Gracias, Dios, por Tu presencia en el altar de mi corazón y por Tu energía que transforma mi vida.
Algunas personas creen que el asistir o no a una la iglesia u otro lugar de devoción es decisivo para su bienestar espiritual. Mas esto no fue lo enseñó Jesús. Él hasta quebrantó la ley de reposo ayudando y sanando a los demás, su ministerio fue uno de amor y de oración. Podemos derivar de los ejemplos de Jesús que no importa donde se encuentre tu cuerpo; lo que importa, enseñó Jesús repetidas veces, es donde está tu conciencia, donde están tu mente y tu corazón. En el Sermón del Monte leemos: “si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve y reconcíliate primero con tu hermano” (Mateo 5:23-24). Jesús enseñó que todos somos hermanos. Ir a la iglesia no tiene ningún beneficio si mantenemos una energía negativa en nuestras relaciones personales. En dado caso, mejor sería que invirtiéramos el tiempo en sanar dichas relaciones personales.
5º DÍA DE CUARESMA – LUNES
Los Doce Poderes
Hoy afirmamos que el reino de los cielos será establecido gracias a nuestra cooperación creativa; reconociendo y liberando los poderes de Dios en nosotros.
Dos imágenes poderosas en la Biblia intentan describir la presencia de Dios en la tierra: el Jardín del Edén y la ciudad de Jerusalén. En el libro del Apocalipsis, tanto el Jardín de Edén como la ciudad de Jerusalén son descritos con 12 puertas. Estas puertas corresponden a los 12 poderes de Dios presentes en nosotros: Fe, Fortaleza, Discernimiento, Amor, Poder, Imaginación, Comprensión, Voluntad, Orden, Entusiasmo, Eliminación y Vida. Estos poderes son los cimientos que Dios puso en nosotros para nuestro uso creativo. Cuando confiamos en estos poderes para crear, estamos estableciendo el reino de los cielos. La esencia de nuestro propósito espiritual es activar estos 12 poderes, eliminando de nuestra conciencia cualquier obstáculo que pueda bloquear su libre fluir en nosotros. Durante los siguientes 12 días nos centraremos en estos poderes, según se expresan a través de nosotros.
6º DÍA DE CUARESMA – MARTES
Fe
Tenemos fe en la presencia y en el poder de Dios expresándose en todas partes. Tenemos fe en nosotros mismos como expresiones perfectas de Dios en el proceso de desarrollo. Nos rendimos a la presencia, el poder creativo en nosotros.
De acuerdo al Nuevo Testamento, en la Carta a los Hebreos: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Si vamos a jugar nuestro papel esencial en la creación del reino de los cielos, se requiere más que la fe en Dios. También debemos tener fe en nosotros mismos. Hemos de tener presente que somos Dios en expresión, y confiar en la guía e inspiración de Dios en nosotros mismos. No tenemos que esperar que Dios haga todo el trabajo, podemos reconocer y reclamar nuestra propia divinidad para que el trabajo pueda ser hecho a través de nosotros. “La fe trabajando en la sustancia espiritual hace posible todas las cosas”, escribió Charles Fillmore en Guarda una Cuaresma verdadera. “Esta fe coopera con la ley creativa; y al ser ejercida en conciencia espiritual, encuentra su morada y —sin variación o decepción— trae resultados aparentemente milagrosos”.
7º DÍA DE CUARESMA – MIÉRCOLES
Fortaleza
Tomemos un momento para reconocer las maneras en las que hemos tratado de ser autosuficientes mediante nuestra fuerza humana limitada. Ahora entregamos estos esfuerzos al Espíritu, reconociendo con Jesús que “por nosotros mismos no podemos hacer nada”. En la paz de esta entrega personal, nos sentimos colmados de la fortaleza de Dios, la Presencia interna que realmente hace el trabajo.
La fortaleza no sólo está asociada con su expresión humana limitada. El poder espiritual de la fortaleza, esa idea eterna en la Mente Divina, es mucho mayor que nuestras expresiones de fuerza en el reino manifiesto. Como nos recuerda Pablo: “lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1 Corintios 1:25). Tener acceso al poder espiritual de la fortaleza nos obliga a enfrentarnos a una de las más grandes paradojas espirituales: que sólo podemos alcanzar la fortaleza del Espíritu cuando estamos dispuestos a rendirnos. Rendimos nuestros intentos de ser autosuficientes, y en el proceso, nos abrimos a la verdadera e ilimitada fortaleza de Dios, lista para manifestarse a través de nosotros.
8º DÍA DE CUARESMA – JUEVES
Discernimiento
Accedemos el poder del discernimiento que mora en nosotros cuando afirmamos: “Sé, recuerdo, entiendo y me expreso perfectamente”. Gracias, Dios, por Tu presencia en mí como discernimiento perfecto.
El discernimiento no es algo que se aprende. El discernimiento es un conocimiento interno que va más allá de la mente. ¿Qué nos dice el conocimiento interno? El mensaje es diferente para cada persona y circunstancia, mas siempre refleja la esencia de Dios. En su Sermón del Monte, Jesús dijo que la esencia de la guía de la voz interior es muy sencilla: “todo lo que quieran que la gente haga con ustedes, eso mismo hagan ustedes con ellos, porque en esto se resumen la ley y los profetas” (Mateo 7:12). Esta ley basada en el amor, es el corazón mismo de todo discernimiento. Y el poder del discernimiento está siempre presente en nosotros, dándonos a entender cómo aplicar esa ley a todos los desafíos que enfrentemos. Charles Fillmore escribió en Guarda una Cuaresma verdadera: “Al morar en esta facultad interna que todo lo sabe, me vuelvo consciente de cómo el resplandor de Cristo ilumina mi mente, y todo mi ser es iluminado”.
9º DÍA DE CUARESMA – VIERNES
Amor
¡Gracias, Dios, por la disponibilidad infinita de amor perfecto en mi vida y en todo el universo!
En la Primera Epístola de Juan leemos: “Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él” (1ª Carta Juan 4:16). Por eso es por lo que Jesús constantemente invocaba el amor como el más grande mandamiento: “Que se amen unos a otros como yo los he amado”, dijo a sus discípulos. ¿Por qué? Porque es a través de la fuerza del amor que nos alineamos con nuestro verdadero Ser, con la Presencia y el Poder de Dios en nosotros. Todo sentido de limitación, o de estar solos y sin apoyo, proviene del miedo. Si dudas esto, céntrate en un reto en tu vida y pregunta: ¿qué me causa temor? Si eres honesto con tu propia conciencia, verás que detrás de cualquier emoción negativa yace el miedo. Más adelante, Juan dice: “El perfecto amor echa fuera el temor” (1ª Carta Juan 4:18). Amamos a fin de alinearnos con Dios, y para expresar lo que realmente somos.
10º DÍA DE CUARESMA – SÁBADO
Poder
Acogemos el poder de Dios que se expresa a través de nosotros. Al avivar ese poder mediante palabras de amor, fe y alegría, comenzamos a crear el reino de los cielos en la tierra.
Se nos dice que cuando Jesús enseñó y demostró el poder de Dios “Todos estaban maravillados, y se decían unos a otros: ¿Qué palabra es ésta que, con autoridad y poder, manda a los espíritus impuros y salen?” (Lucas 4:36). Se dieron cuenta de que el poder sanador que Jesús demostró surgió de sus palabras y de la energía detrás de esas palabras. Lo mismo ocurre con nosotros. Jesús enseñó que nuestras palabras tienen gran poder. Entonces, nos comprometemos a ser cuidadosos con las palabras que usamos, ya que estamos conscientes de que evocan el poder de Dios. El poder de Dios en nosotros no reconoce la trama de cuando hablamos mal de nosotros mismos esperando que alguien nos contradiga. Si hablamos mal de nosotros mismos o de otros, ponemos nuestra energía personal detrás de esas declaraciones negativas, y traemos esa energía negativa a manifestación. Mas si elegimos palabras afables, encontraremos una energía cada vez más positiva expresándose en nuestras vidas.
2º DOMINGO DE CUARESMA
Imaginación
Mi imaginación es mi vínculo preciado con el poder creador de Dios.
El personaje del Antiguo Testamento que más encarna el poder de la imaginación es José. Él demostró, por medio de los sueños, tanto los retos como las recompensas de usar la imaginación. Desde muy temprana edad, José hizo uso de su imaginación para interpretar sueños. Al principio, el uso imprudente de este don lo metió en problemas. Impuso su guía a los demás, sus hermanos, quienes no estaban preparados para recibirla. Por consiguiente, ellos lo vendieron como esclavo y después fue encarcelado. Estos eventos traumáticos ayudaron a cambiar su conciencia espiritual. Cuando fue llamado a interpretar los sueños del Faraón, afirmó por primera vez que el poder no era suyo, sino el de Dios. Cuando estuvo dispuesto a ser un canal de Dios, permitiendo que su imaginación sirviera a una energía espiritual mayor, su vida fue transformada. Hemos de reconocer que sólo cuando permitimos que nuestro poder de imaginación sea un canal para el amor, la fortaleza y el Espíritu, éste encuentra su verdadero propósito en la jornada ante nosotros.
11º DÍA DE CUARESMA – LUNES
Comprensión
Hoy afirmamos que la comprensión divina en nosotros nos une a la presencia de Dios, y que siempre sabemos cuál es el siguiente paso sabio y amoroso que hemos de dar.
La comprensión espiritual está más asociada con Salomón. Cuando Dios le ofreció a Salomón cualquier cosa que él quisiera, Salomón no pidió riquezas, poder o fama. “Concede, pues, a tu siervo un corazón que entienda para juzgar a tu pueblo y discernir entre lo bueno y lo malo” (1 Reyes 3:9). Debido a que él primero buscó un corazón comprensivo, Salomón recibió también riqueza, poder y fama. Mantuvo sus prioridades claras, y todo el bien del universo fluyó libremente a su vida como resultado. La comprensión espiritual es una energía del corazón, no de la mente. Se trata de un reconocimiento intuitivo de la voluntad y presencia de Dios, la cual está disponible para todos los que buscamos orientación en nuestras vidas. No obstante, no llegará de una manera predecible. Cada uno de nosotros tendrá una experiencia diferente. Para algunos, como el apóstol Pablo en el camino a Damasco, habrá un destello cegador de luz. Otros alcanzarán el mismo nivel de comprensión, suave y gradualmente. Mas la comprensión espiritual siempre vendrá, pero si la buscamos sinceramente. “Pidan, y se les dará, busquen, y encontrarán, llamen, y se les abrirá” (Mateo 7:7).
12º DÍA DE CUARESMA – MARTES
Voluntad
Hoy, frente a cualquier duda o problema, afirmamos: “Mi voluntad y la voluntad de Dios son una. Sólo deseo la perfecta expresión de Dios en cada momento”.
¿Cómo podemos saber la diferencia entre nuestra voluntad y la voluntad de Dios? Cuando estamos realmente conectados a la dimensión espiritual en nosotros, no hay diferencia entre nuestra voluntad y la de Dios. La voluntad de Dios para nosotros es el bien perfecto, porque el bien es lo que Dios es. La voluntad de Dios para nosotros es amor incondicional, porque amor es lo que Dios es. ¿Qué otra cosa sino el amor perfecto e incondicional podríamos querer para nosotros mismos? El desafío se presenta cuando permitimos que nuestra propia voluntad se enrede en ideas de separación y carencia. La forma más fácil de reconocer que esto está sucediendo es considerar lo que está alimentando nuestra voluntad. Si nuestra voluntad está basada en el miedo, si estamos dispuestos a hacer algo porque tenemos miedo de lo que podría suceder si no lo hacemos, entonces podemos estar seguros que no estamos en armonía con la voluntad de Dios. Si, por el contrario, nuestra fuente de energía es el amor, por nosotros mismos, por los demás, por el mundo, por Dios, entonces sabremos que el bien que deseamos para nosotros, y el bien que Dios nos hará disfrutar, son uno y el mismo.
13º DÍA DE CUARESMA – MIÉRCOLES
Orden
Soy uno con la ley infinita de Dios, uno con el principio de crecimiento incesante hacia la plenitud de la idea perfecta de Dios incrustada en toda la creación.
La escritora Mística, Evelyn Underhill, escribió en la década de 1900: “La vida espiritual no comienza como un rechazo peculiar a lo que ocurre en el mundo. Más bien comienza con un reconocimiento humilde de que lo humano puede ser sagrado, que puede estar lleno de Dios”. La presencia santa de Dios, incluso en las experiencias humanas más cotidianas, refleja el hecho de que toda la vida se desarrolla de acuerdo a la ley espiritual. Esta ley nos asegura que Dios es la fuente sólida y confiable de nuestro mayor bien. “Todo lo que el hombre siembre”, se nos recuerda en la Epístola a los Gálatas, “eso también cosechará” (Gálatas 6:7). Y esto es, literalmente, todo lo que necesitamos saber acerca de la ley espiritual. Si sembramos pensamientos de carencia, miedo, ira, enfermedad; cosecharemos según ellos. Mas si trabajamos con la ley, en lugar de ignorarla, el resultado será bien infinito. Si sembramos semillas de amor, aprecio y compasión; cosecharemos sus beneficios ricamente. Y recibiremos no sólo lo que sembramos, porque Dios no se ocupa de intercambiar en la misma medida, sino “una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante” (Lucas 6:38).
14º DÍA DE CUARESMA – JUEVES
Entusiasmo
Afirmamos que nuestro poder divino de entusiasmo es templado con sabiduría y mantenemos un equilibrio perfecto interna y externamente.
El entusiasmo es la fuerza espiritual que nos mueve de un estado de inercia y a uno en acción. Sin embargo, nuestro entusiasmo también puede expresarse como quietud perfecta. Esto está muy bien representado en el Nuevo Testamento en la historia de María y Marta recibiendo a Jesús y sus discípulos en su casa: “Marta tenía una hermana que se llamaba María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía. Pero Marta, que estaba ocupada con muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: ‘Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje trabajar sola? ¡Dile que me ayude!’ Jesús le respondió: ‘Marta, Marta, estás preocupada y aturdida con muchas cosas. Pero una sola cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará’” (Lucas 10:39-42). Existe un peligro espiritual en el entusiasmo, si no se compensa con la sabiduría para reconocer las prioridades correctas. ¿Cuántos de nosotros pasamos nuestros días como Marta, tan ocupados haciendo que nos olvidamos de ser? María trajo gran entusiasmo a su decisión de simplemente sentarse y escuchar. El entusiasmo por servir a los demás es bueno e importante, pero también es importante tomarse el tiempo para estar en la presencia de Dios en nosotros.
15º DÍA DE CUARESMA - VIERNES
Eliminación
Renunciamos a todo pensamiento de error que cree un sentido de separación de Dios, y de todo juicio erróneo que cree separación los unos de los otros.
La eliminación o renuncia conlleva liberar pensamientos erróneos de carencia o separación y sustituirlos por la Verdad de que somos seres espirituales, eternamente uno con Dios y con todo lo creado. El poder de Dios está presente en nosotros como abundancia y salud perfectas. El eliminar requiere que hagamos más que meramente soltar pensamientos que nos incomodan y que promueven un sentido de carencia en nosotros. Tenemos también que estar conscientes de su efecto en nuestra comunidad de fe. Jesús compartió con sus discípulos una parábola (Mateo 18: 23-35) acerca de un siervo que le debía a su rey una suma grande, y cuando no pudo pagar, el rey le perdonó la deuda. Sin embargo, a ese mismo siervo le debían una suma pequeña y, cuando la deuda no pudo ser pagada, él hizo que la persona que le debía fuera arrojada en prisión. Cuando el rey se enteró, reintegró su gran deuda y lo envió a él también a prisión. El cómo nos relacionemos con los demás es una parte esencial de nuestro proceso espiritual, no es sólo cuestión de una relación individual con Dios, sino también de una relación espiritual los uno con los otros.
16º DÍA DE CUARESMA - SÁBADO
Vida
Hoy sentimos la energía divina de la vida vibrando en cada célula de nuestro cuerpo, la cual hace eco en cada uno de nuestros pensamientos. Reconocemos que gracias al poder de la vida, Dios se expresa por medio de nosotros en este mundo físico, infundiéndonos Su Espíritu eterno.
El poder espiritual de la vida expresa la energía vivificante de Dios, ya que ésta vibra en cada célula de nuestro cuerpo físico, en cada pensamiento en nuestras mentes mortales. El poder de la vida actúa como un puente entre nuestra identidad espiritual y nuestro cuerpo humano. Por lo tanto, nos une espiritual y físicamente. Las personas espirituales puede que piensen que el mundo físico es indeseable, mientras que los científicos y los clínicos pueden centrar la atención tanto en el ámbito físico que pasan completamente por alto el reino espiritual. Sin embargo, los dos deben de estar vinculados. Evelyn Underhill escribió una vez: “Cuando Santa Teresa dijo que su oración se había vuelto sólida como una casa, ella quiso decir que su fundamento estaba en la tierra humilde, pero firme, de la naturaleza humana, las realidades concretas de la vida natural; y por sobre esos sólidos cimientos, las paredes se levantaron hacia el cielo”.
3º DOMINGO DE CUARESMA
Conservación
Estamos centrados en Dios, tomando de una fuente inagotable de fortaleza y paz en nuestro interior. Estamos dispuestos a ayudar a satisfacer las necesidades del mundo que nos rodea, confiando en que Dios nos muestra el trabajo que debemos hacer. Incluso en medio de la confusión, trabajamos partiendo de la quietud interior.
El místico Belga Ruysbroeck describe la vida ideal como: “Ministrar al mundo con amor y compasión, mientras que interiormente se permanece en quietud y paz total”. Muchas personas creen que deben protegerse de las distracciones mundanas y mantener a las personas problemáticas a una distancia segura. Esto ciertamente no fue el ejemplo que Jesús dio. Jesús vivió su vida al máximo, enfrentando la agitación social y política, la opinión pública negativa y las demandas masivas de su tiempo sin perder esa sensación de sencillez, quietud y paz en su corazón. El poder espiritual que hace esto posible es la conservación, la cual nos insta a mantener y cuidar la fuente de energía espiritual en nosotros, sin importar lo que estemos enfrentando en el exterior. Si estamos centrados en Dios, no tenemos miedo de dar energía donde se necesite, porque en Dios no puede haber agotamiento.
17º DÍA DE CUARESMA: LUNES
Jesucristo
Hoy dejamos a un lado las dudas acerca del papel de Jesucristo, y reconocemos que él sólo nos pide que le permitamos amarnos y apoyarnos en nuestro proceso de despertar espiritual. No hemos de llegar a ser Jesucristo, sino nuestra propia expresión única del Cristo, y aceptaremos con profunda gratitud la ayuda que Jesús nos ofrece, ayuda que acelerará nuestro viaje y profundizará cada experiencia de la vida. Gracias, Jesucristo, por tu ejemplo, esperanza y amor.
Jesucristo demostró la unión con Dios que es inherente posible en nosotros. Jesús, el hombre, llegó a ser totalmente uno con el Cristo de Dios en él, de modo que las limitaciones físicas no tuvieron sentido; y las leyes de prosperidad y curación de Dios se expresaron instantáneamente gracias a él. Aun la muerte, nuestra última ilusión, no tuvo poder ante el poder eterno del Cristo. Él aseguró a sus discípulos y por extensión, a nosotros: “El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará” (Juan 14:12). En la perfecta espiritualización de su experiencia de vida, él nos mostró nuestra propia posibilidad. Jesucristo está todavía disponible para nosotros como maestro, guía y apoyo. Si insistimos en centrarnos en su muerte como una expresión de amor, perdemos el punto. El punto de su demostración fue enseñarnos que la muerte no tiene realidad. Después de haber alcanzado su nivel de expresión espiritual perfecto, Jesús no tenía por qué permanecer en el mundo físico. En honor a su voluntad de continuar como nuestro maestro y sustento, reconocemos el amor inefable que es la verdad del Cristo.
18º DÍA DE CUARESMA - MARTES
Evolución espiritual
Hoy sentimos la energía en evolución de la conciencia espiritual vivificando cada célula, cada pensamiento de nuestro ser. Estamos abiertos y receptivos al poder de Dios obrando en y a través de nosotros para crear el reino de los cielos.
“Evolución”, Charles Fillmore escribió: “es el resultado del desarrollo de las ideas en la mente. Lo que somos es el resultado de la evolución de nuestra conciencia y nuestra conciencia es el resultado de las ideas-semillas sembradas en nuestra mente. Por lo tanto, la evolución espiritual es el despliegue del Espíritu de Dios en expresión”. La idea de la evolución como el proceso espiritual continuo en cada uno de nosotros es bastante antigua. El apóstol Pablo escribió a los Romanos: “Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse, porque el anhelo ardiente de la creación es aguardar la manifestación de los hijos de Dios” (Romanos 8:18-19). ¡Qué imagen tan poderosa! Toda la creación aguarda anhelantemente que evolucionemos y seamos expresiones de nuestros poderes espirituales verdaderos. Si alguna vez nos sentimos tentados a dejar de lado el trabajo del llamado espiritual, sólo tenemos que recordar esta imagen para ser renovados, y darnos cuenta hasta donde nos ha traído nuestra evolución personal.
19º DÍA DE CUARESMA - MIÉRCOLES
Entrega
Estamos abiertos a las lecciones de los desafíos en nuestra vida, deseosos de aprender, crecer y seguir avanzando hacia el reino.
Evelyn Underhill fue una mística Episcopal que vivió en Inglaterra a principios de los años 1900. En 1911, ella le escribió a un amigo que estaba en gran angustia emocional y destacó la importancia de abrazar la cruz como una parte esencial de la propia transformación espiritual. “No creo que realmente hayas puesto la Cruz como centro de tu vida”, escribe. “Y tienes que hacerlo, lo sabes. Y si no lo aceptas deliberadamente, entonces serás obligado de alguna manera sutil e ingeniosa, como sucede actualmente. Y al luchar y agotarte lo harás todo peor. Acepta lo que tienes, sencilla y obedientemente. Recíbelo como viene. Y no entres en una situación desesperada. Estas experiencias son una parte perfectamente normal de la vida espiritual, la cual no está diseñada como una ‘agradable tarde de domingo’. Entrégate por completo y permanece tranquilo. La situación no está en tus manos en este momento”. Si tu vida parece estar en un estado de constante desafío, acoge esas palabras apasionadas, las cuales son un tanto irritantes para el corazón. Las angustias que parecen crucificarnos, no son una señal de que estamos haciendo algo mal. Son una parte esencial del camino espiritual, y la única respuesta eficaz es un estado de entrega.
20º DÍA DE CUARESMA - JUEVES
Plenitud
Estamos superando las creencias limitantes que han sido expresadas negativamente en nuestros cuerpos físicos. A medida que seguimos para afirmar la fuerza de la vida de Dios en todas las células, nuestros cuerpos radiantes dan testimonio de nuestra nueva conciencia espiritual.
Nuestros cuerpos no son nuestros enemigos espirituales, no son obstáculos para el progreso espiritual que tenemos que superar. Si el Templo en Jerusalén fue sagrado porque se creyó que contenía la Presencia de Dios, entonces nuestros cuerpos son igualmente sagrados por la misma razón que contienen la Presencia de Dios, el Cristo que es nuestro verdadero ser. Nuestro cuerpo espiritual perfecto no es un ideal efímero que debe alcanzarse en algún momento en el futuro, sino algo que ya está presente en nosotros para expresar y realizar al alinear nuestro poder creativo con las ideas divinas de plenitud internas. Nuestros cuerpos pueden servirnos, y nos servirán, perfectamente durante el tiempo que los necesitemos en nuestro camino espiritual. Tal vez los infundiremos tanto con Dios que nos van a servir por siempre, o tal vez un día se nos pedirá dejarlos atrás para que nuestro progreso pueda continuar en otro plano. Por hoy, basta con que amemos y apreciemos nuestros cuerpos, negándole poder a los pensamientos de juicio, carencia o limitación que puedan afectarlos con energía negativa.
21º DÍA DE CUARESMA - VIERNES
Gracia
Esperamos con gran anhelo expresar la gracia de Dios en todas nuestras interacciones con los demás. Creemos que Dios fluye abundantemente a través de nosotros, y damos libremente, sin juzgar y sin ninguna sensación de carencia.
La gracia es dada libremente, sin uno tener que ganársela —eso es lo que hace que sea gracia. Jesús dejó en claro que él no vino a abolir la ley, sino a cumplirla —a abrirnos a nuevas posibilidades. Alcanzamos esta nueva etapa de conciencia espiritual expresándola ante los demás. Nos movemos más allá de la conciencia del ojo por ojo, y en su lugar, hacemos bien a los que nos persiguen, amamos incluso a nuestros enemigos. Cuando expresamos gracia de este modo, nos sentimos igualmente llenos de la gracia infinita de Dios. El poder de Dios está deseoso de expresarse abundantemente, de fluir libremente en nuestra vida, de ofrecer más beneficios de los que podría ganar bajo los dictados estrictos de la ley. “Dios, como el gran principio creativo del universo, siempre nos encontrará a más de medio camino”, escribió Charles Fillmore. “Al volvernos receptivos a la gracia de Dios, recibimos la medida de la provisión de Dios, que supera cualquiera de nuestras imaginaciones”.
22º DÍA DE CUARESMA - SÁBADO
Perspectiva
Para ayudarnos en nuestro crecimiento espiritual, y para amar y apreciar nuestro esfuerzo por expresar el poder de Dios, Jesucristo permanece disponible para enseñarnos y guiarnos como lo hizo con los discípulos. Ante cualquier reto que este día pueda traer, afirmemos: “El amor iluminador de Jesucristo despierta y aviva mi conciencia, y discierno con claridad”.
Jesús a menudo demostró un cambio de perspectiva y llamó a sus seguidores a hacer lo mismo. En la aparición después de haber resucitado descrita en Juan 21, él se apareció a sus discípulos después de su crucifixión en un momento en que estaban sintiendo una gran falta. Ellos estaban regresando de pescar, y no habían agarrado nada. De pronto, experimentaron a Jesucristo en la orilla del lago, aunque no lo reconocieron inmediatamente. Él los instó a echar sus redes desde un lado del barco que normalmente no usaban, y de inmediato la red estaba llena de peces. Bajo la guía del Cristo, se comprometieron a una nueva perspectiva. Tal como lo hizo Jesús, quien iba en contra de la sabiduría convencional de la época. Como resultado de ello, se abrieron a la abundancia de Dios, sus corazones dispuestos llamaron a la manifestación, y sus necesidades fueron satisfechas fácilmente.
4º DOMINGO DE CUARESMA
Sábado
Somos uno con el poder creativo completo y perfecto del sábado, expresándose eternamente como el poder de Dios en nosotros.
El sábado no es un día de vacaciones, sino que es la etapa final en el proceso creativo. A través del proceso creativo, aplicamos nuestras facultades espirituales para hacer todo lo que nos corresponde hacer, y nos rendimos ante lo que está más allá de nuestro control. Entonces, entramos en el silencio, la quietud en la que el poder de Dios responde. No es descanso, sino energía tranquila. No está vacío, sino lleno de posibilidades. Es al silencio, el último paso creativo, que el escritor del Génesis llama día de reposo. Charles Fillmore escribió: “El séptimo día significa la etapa séptima o perfecta del desarrollo espiritual de alguien”. Por eso Jesús no dudó en hacer su trabajo de sanación durante el sábado, a pesar de que las estrictas leyes de la época insistían en que no debía. Él reconoció y demostró que el sábado es el día perfecto para expresar el poder de sanación, para extender aun más el poder de Dios a medida que avanzamos hacia el reino.
23º DÍA DE CUARESMA - LUNES
Conciencia
Dejamos atrás los miedos y preocupaciones del pasado, apreciando las lecciones que nos han brindado en nuestro camino espiritual. Avanzamos hacia adelante con gozo de seguir la guía amorosa de Cristo a nuevas posibilidades del reino de los cielos.
En el capítulo cinco del Evangelio de Lucas, Simón y sus compañeros pescadores han estado echando sus redes toda la noche y no han obtenido nada para mostrar. Ellos han seguido todas las reglas, hecho exactamente lo que los pescadores hacen siempre. Allá viene un hombre que ellos no reconocen, que básicamente les dice que rompan todas las reglas. Que pesquen a una hora diferente, de una forma diferente. Ellos dudan, pero están dispuestos, y su recompensa es una captura masiva de peces. Jesús llamó a los pescadores a que rompieran con “lo que sabían”, para convertirse en participantes activos del proceso creativo en lugar de expresiones pasivas de una sensación de carencia. Este es un llamado importante para nosotros también. Si vamos a estar creando nuestra realidad, ya sea que lo sepamos o no, tenemos que estar conscientes de lo que estamos haciendo y abrazar nuestro papel co-creativo para manifestar un mundo más compasivo.
24º DÍA DE CUARESMA - MARTES
Sanación espiritual
Hoy nos centramos en la energía del corazón. Desde este centro Crístico interior, enviamos una energía de perfecta salud a cada célula. Sabemos y afirmamos que las corrientes poderosas de amor sanador están fluyendo ahora a través de nosotros, expresándose con plenitud y salud perfectas.
Jesucristo fue claro al enseñar y demostrar la fuente de toda curación espiritual. A la mujer que creyó que si ella tocaba su manto sería sanada, le dijo: “Tu fe te ha sanado”. Para los ciegos que creían que les podría restaurar su vista, Jesús respondió: “Que se haga con ustedes conforme a su fe”. Mas, ¿fe en qué? La fe que él los instaba a expresar —y que nos insta a nosotros a tener— es fe en nosotros mismos como expresiones de Dios, capaces de plenitud y salud perfectas. Nuestra oportunidad de sanación yace en cortar a través de la conciencia colectiva que dice que vamos a enfermar. Tenemos que avivar la perfección de Dios que existe dentro de nosotros. Desde esta fuente, llamamos a manifestación la sanación y plenitud perfectas, para nosotros mismos y para otras personas.
25º DÍA DE CUARESMA - MIÉRCOLES
No-resistencia
Hoy, en cada situación y en toda oportunidad, afirmamos calladamente que sólo queremos la paz de Dios. Damos gracias por adelantado por la paz y el fortalecimiento que fluye a través de nuestras vidas.
“Ustedes han oído que fue dicho: “Ojo por ojo, y diente por diente.” Pero yo les digo: No resistan al que es malo, sino que a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, preséntale también la otra; al que quiera provocarte a pleito para quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale, y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses”. Estas palabras del Sermón del Monte son el corazón del mensaje de Jesús, y su enfoque práctico de la vida. ¡No te resistas! Esto no quiere decir que permanezcamos en situaciones abusivas o peligrosas. Mas al apartarnos de ellas sin hacer juicio, y permitirnos ser guiados a nuestro bien sin tratar de devolver el golpe, nos levantamos por encima de las situaciones de combate hacia la paz perfecta. Sentiremos amor en lugar de resentimiento. Daremos alegremente, y lo que damos libremente forma parte del fluir de energía en el universo, y vuelve a nosotros con creces.
26º DÍA DE CUARESMA - JUEVES
El reino de los cielos
Hoy ampliamos nuestro conocimiento de las posibilidades espirituales que yacen en nuestra experiencia humana. Afirmamos que el reino de los cielos está en nosotros, esperando expresarse en nuestra conciencia creativa una vez que dejamos ir el miedo y la resistencia. Con cada desafío, cada decisión, cada conocimiento, nos acercamos más a la expresión plena del reino.
Jesús habló con frecuencia sobre el reino de los cielos. Muchos de sus contemporáneos querían creer que él se estaba refiriendo a un reino político que vendría a ser una vez que los romanos fueran expulsados y los judíos estuvieran en control de su propia tierra. Pero Jesús dijo: “El reino de Dios está entre ustedes” (Lucas 17:21). Y compartió muchas parábolas para ayudar a la gente a entender el reino de los cielos como un estado de conciencia. “El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y mezcló con tres medidas de harina, hasta que toda la harina fermentó” (Mateo 13:33). “El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo. Cuando alguien encuentra el tesoro, lo esconde de nuevo y, muy feliz, va y vende todo lo que tiene, y compra ese campo” (Mateo 13:44). Estas parábolas nos enseñan que el reino de los cielos está en nosotros. Está escondido, pero puede transformar cada parte de nuestras vidas al igual que la levadura afecta cada pizca de harina. Y una vez encontrado, es más valioso que cualquier otra cosa que podamos tener.
27º DÍA DE CUARESMA - VIERNES
Dios como Principio
Enriquecemos este día al apreciar a Dios como Principio. Este concepto no es diferente al de Dios como Amor —sino que sencillamente esboza que Dios es una certeza amorosa sobre la cual podemos crear una vida de amor, alegría, y de salud perfecta y abundante.
Dios como principio puede ser muy reconfortante. Esto significa que el poder de Dios es constante, estable y comprensible. Dios como Principio siempre responderá de la misma manera, si estamos dispuestos a recordar y aplicar las leyes correspondientes. Es a Dios como Principio que nos dirigimos con la oración afirmativa —no suplicamos a un Dios que puede cambiar de opinión, sino que invocamos a Dios como Principio con plena fe en que recibiremos una respuesta de amor, apoyo y poder. Mas ¿y si optamos por no reconocer el principio, por no alinearnos con el poder de Dios en nuestras vidas? ¿Estamos por lo tanto exentos de las energía espirituales del universo? No, en absoluto. No afectamos el principio al negarlo o aceptarlo. Sólo nos afectamos a nosotros mismos, poniendo nuestra experiencia de vida en desacuerdo con el fluir de la vida. La Verdad es permanente y constante, ya lo ignoremos o no. La única diferencia es que cuando nos resistimos, nos limitamos a una visión parcial de la realidad y a un modo superficial de la existencia.
28º DÍA DE CUARESMA - SÁBADO
Milagros                                          
Dejamos de desear milagros, reconociendo que en Verdad no podemos estar más íntimamente entrelazados con Dios de lo que estamos. La voluntad amorosa de Dios no nos niega nada, ni retiene alguna expresión de bien nunca. Estamos inmersos en Dios, y cuando abrimos nuestros corazones, sentimos que la presencia de Dios se mueve a través de nosotros, expresándose en nuestras vidas como abundancia, alegría y amor.
“Dios no hace milagros”, escribió Charles Fillmore, “si por milagro se entiende un cambio de la lay universal”. Extraordinarios acontecimientos que parecen excepciones, sencillamente reflejan una comprensión más avanzada de la ley que la expresada en nuestra conciencia colectiva del momento. Cuando Jesús nos aseguró que haríamos lo que él hizo, sencillamente estaba afirmando que finalmente alcanzaríamos un estado de conciencia en el que todas las implicaciones y posibilidades de la ley se volverían claras, como ya lo eran para él. Los milagros, en el sentido tradicional de la palabra, crean una distancia entre Dios y nosotros que sólo puede ser salvada por un puente divino. Mas Jesús enseñó que no existe ninguna distancia, ni la necesidad de un puente, ni hay un lugar donde construir un puente, porque no hay distancia entre nosotros y Dios.
5º DOMINGO DE CUARESMA
Superación
Afirmamos que somos vencedores, según el ejemplo de Jesucristo. Ninguna condición o circunstancia externa puede atarnos cuando descansamos en la realización de la gracia y el poder de Dios.
El ministerio de Jesús fue una demostración amorosa del crecimiento espiritual que estamos llamados a explorar y experimentar a medida que aprendemos a sanarnos a nosotros mismos y a los demás, y a expresar el amor y la abundancia infinitos de Dios. Sin embargo, las experiencias dolorosas que Jesucristo soportó, sobre todo en los últimos días de su existencia humana, son también un modelo para nuestro crecimiento espiritual. El látigo, la corona de espinas, la burla, el despojo, las heridas, los clavos —todos estos representan lo que encontramos cuando nuestra nueva forma de ver la vida entra en conflicto con los juicios de otros que están basados en el miedo. Nuestra nueva conciencia espiritual no garantiza una vida libre de dolor y dificultad. Por el contrario, nuestra voluntad de ver las cosas de una manera que no concuerda con la mentalidad establecida, puede hacer surgir aun más de esas expresiones negativas. Mas, también se nos da la gracia y el poder para ser una fuente de energía positiva en lugar de una víctima de la negatividad, para saber que ninguna condición o circunstancia externa puede mantenernos en cautiverio una vez que hemos despertado a nuestra unidad con Dios.
29º DÍA DE CUARESMA – LUNES
Paciencia
Afirmamos que el sereno, tranquilo y confiable espíritu de Dios en nosotros cumple ahora todos los deseos de nuestro corazón. Descansamos en perfecta paz.
La paciencia adquiere un significado rico y profundo cuando se aplica a nuestro propósito espiritual. “Paciencia”, Charles Fillmore escribió, “es un estado mental que contempla al mundo partiendo de la armonía de la mente de Cristo; una libertad de pensamiento personal. Es una actitud mental caracterizada por el equilibrio, la tranquilidad y la confianza calmante y serena; sobre todo frente a condiciones difíciles. Tiene su fundamento en el amor”. La paciencia puede crear gran tensión si se basa en la creencia de que nosotros o los demás debemos hacer algo para experimentar el bien. Y el estrés es el mayor agravio para nuestra salud física y bienestar emocional. Paciencia, la verdadera paciencia, no significa ceder ante las fronteras artificiales del tiempo, sino entregarse a la armonía eterna de Dios. La paciencia es un atributo divino, sólo se puede lograr al entregar nuestra mentalidad limitada a la Gran Mente Divina en nosotros. Cuando nuestra visión de la vida refleja la perspectiva de Dios, la paciencia es nuestro estado natural de ser.
30º DÍA DE CUARESMA – MARTES
Discernimiento
Hoy con alegría liberamos la necesidad de juzgar a los demás y a nosotros mismos. Nos entregamos al discernimiento amoroso de nuestros corazones y vemos desde la perspectiva de Dios.
El juicio puede ser un concepto confuso en nuestro camino espiritual, por lo que Jesús nos aconseja “no juzgar”. Mas existe una diferencia entre el juicio humano y el juicio divino. El juicio Divino se basa en la comprensión espiritual, y significa discernimiento —la capacidad de reconocer la expresión más eficiente de energía espiritual, de manera que podamos elegir el mejor camino siempre. El discernimiento es una cualidad espiritual esencial, la cual nos permite separar pensamientos basados en el amor de los basados en el miedo. Por el contrario, el juicio humano es un acto mental basado en la percepción sensorial. No busca la eficiencia, sino la culpa. En lugar de afirmar unidad, crea dualidad y está arraigado en la creencia, basada en el miedo, de que alguien debe estar equivocado. No hemos de asumir, hacerlo es un mal uso del poder de Dios dentro de nosotros. Una transformación sorprendente ocurre cuando sencillamente tomamos en serio nuestra tendencia a juzgar a los demás, y a nosotros mismos, y permitimos que ésta se disuelva en el amor divino entregando todo juicio a Dios.
31º DÍA DE CUARESMA – MIÉRCOLES
Germinación
Hoy reconocemos que las semillas ricas de posibilidad espiritual han echado raíces en nuestros corazones, y cosechamos los frutos abundantes que surgen del amor, el gozo y la paz.
El concepto de germinación se utiliza a menudo para describir el proceso creativo, y nuestro papel crucial en él. Jesús comparó el proceso creativo con un sembrador echando semillas. Algunas semillas cayeron por el camino y fueron devoradas por las aves. Otras cayeron en pedregales y, después de crecer por un tiempo, se marchitaron por no tener raíces profundas. Luego otras cayeron entre espinos y fueron ahogadas por plantas más agresivas. Y otras más cayeron en suelo fértil y produjeron una abundancia de grano. ¿Qué son esas semillas, y cuál es el grano que buscamos? El apóstol Pablo ofrece una definición clara. “El fruto del Espíritu”, escribe él, “es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22, 23). Y de estos, los más grandes frutos espirituales son: el amor, el gozo y la paz. “Primero viene el amor”, escribe Evelyn Underhill, “amor puro, poco exigente, generoso… El Espíritu no puede crecer ni aumentar en los corazones duros y poco generosos. Los subproductos inmediatos de este amor son el gozo y la paz. La paz y el gozo, escribe la señora Underhill, “no son algo que se consigue al final, sino que están ahí desde el principio, en la profundidad de nuestra alma, mucho antes de que nuestras mentes inquietas y superficiales estén listas para recibirlos”.
32º DÍA DE CUARESMA – JUEVES
Expiación
Hoy reconocemos a Jesucristo como nuestro gran maestro, quien expresa perfectamente el amor divino en sus enseñanzas, sus acciones y con su ejemplo. Estamos abiertos a una comprensión más clara de la Verdad que él demostró —la Verdad de que somos uno con Dios y que siempre lo seremos.
El propósito de la expiación no es aplacar a Dios para que nos perdone, sino perdonarnos a nosotros mismos y vernos desde la perspectiva de Dios. Desde la perspectiva del amor divino, ¡nunca ha habido nada que perdonar! La sensación de separación entre nosotros y el Poder de Dios ha sido enteramente una idea en nuestra conciencia humana, y se disolverá cuando estemos dispuestos a ser “uno” con la presencia interior de Dios, el Señor de nuestro ser que Jesús llamó el Cristo. Con valentía, delicadeza y amor, Jesús demostró lo que necesitamos saber y hacer para alcanzar nuestro sentido de expiación. Él mostró, a través de sus enseñanzas, sus acciones y su propia demostración que la muerte no es más que una ilusión, y que la vida eterna es nuestra verdadera naturaleza. Él nos mostró el camino, la verdad y la luz, y nos aseguró que podíamos hacer lo que él hizo.
33º DÍA DE CUARESMA – VIERNES
Transfiguración
Usemos la gran afirmación de Charles FIllmore varias veces hoy: “Mi mente y cuerpo irradian la luz del Espíritu, y soy triunfante, glorioso y espléndido”.
Nuestra conciencia da forma a nuestro mundo material. Cuando nos conectamos más plenamente, a través de la oración, con la presencia y el poder de Dios, la energía de amor comienza a expresarse a través de cada célula de nuestro cuerpo. Somos transfigurados, brillamos con una nueva luz interna. En el capítulo 17 del Evangelio de Mateo, Jesús lleva a Pedro, Juan y Santiago —quienes representan metafísicamente las facultades espirituales de la fe, el amor y el discernimiento— a la cima de una montaña, elevándose a un plano superior de
conciencia, al reino de la oración. “Y allí se transfiguró delante de ellos. Su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz” (Mateo 17:2). Con frecuencia, estamos tentados a pensar que nuestros cuerpos son exceso de equipaje, destinados a ser dejados atrás cuando nos adentramos en el reino de los cielos. Sin embargo, nada en el plano material, ¡nada!, es tan denso que no pueda ser penetrado y transfigurado por el poder de la oración centrada en Dios. Nuestras células y órganos no son un impedimento para el amor de Dios, y al continuar nuestro crecimiento espiritual, estos se convierten en una expresión de ese amor, brillando con luz eterna.
34º DÍA DE CUARESMA – SÁBADO
Transmutación
La Presencia Crística de Dios en nosotros transmuta nuestros cuerpos y vidas en expresiones perfectas del Espíritu.
Jesús enseñó y demostró que nuestro trabajo espiritual nos dará dominio sobre nuestra existencia material, de la misma manera como a Adán se le dio dominio sobre la tierra en la primera parte del Génesis. No controlándola como amo y señor, ni explotándola para necesidades egoístas, sino más bien siendo responsable por la armonía de todo. Cuando expresamos completamente la presencia de Cristo en nosotros, la expresión más pequeña de sustancia alimentará a cinco mil personas, como lo hizo en la gran manifestación de Jesucristo. La sustancia de Dios que se expresa como agua, es la misma sustancia de Dios que se expresa como vino. Cuando verdaderamente entendemos esto, transformar el agua en vino o el vino en agua, será tan fácil como lo fue para Jesús en las bodas de Caná. Nada de lo que amamos y valoramos en nuestra experiencia humana se nos negará en nuestra nueva conciencia espiritual, mas todo será transformado. De hecho, este proceso ya ha comenzado; se expresa diariamente como vidas nuevas y más llenas de energía.
6º DOMINGO DE CUARESMA
Domingo de Ramos
Hoy entremos a Jerusalén, elijamos experimentar nuestras vidas partiendo del poder de Dios que irradia del centro de nuestros corazones. Todo miedo y resistencia se disuelven al afirmar que el amor y la fortaleza de Jesucristo moran en nosotros.
Jesucristo eligió cuidadosamente los elementos del Domingo de Ramos para ayudarnos a valorar las energías que obran en y alrededor nuestro, según estamos en el umbral de una nueva conciencia espiritual. Él entró a Jerusalén montado en un burro, a sabiendas que Jerusalén era el centro mismo del miedo que buscaba destruirlo. Mas Jerusalén también fue el corazón del mundo en el que él vivió, y es de este corazón que su mensaje espiritual debe irradiar. Estar centrado en el corazón es tener el control creativo de todos los aspectos de nuestras vidas. Por lo general, tratamos de resolver todos los problemas y comprender todas las posibilidades con nuestras cabezas, mas es sólo cuando estamos centrados en el corazón que podemos afirmar plenamente nuestro poder cocreativo y transformar nuestras vidas. Hemos de permitir que un sentido de paz more en nosotros, que nos lleve al poder espiritual de Jerusalén en nuestros corazones. Al avanzar a través del miedo y la resistencia, se
nos da la bienvenida con fuertes alabanzas. Cada célula y cada pensamiento vibran con nuevas posibilidades.
35º DÍA DE CUARESMA – LUNES
Trascendencia
Hoy afirmamos, sin dudar, que Dios mora en nosotros. Estamos abiertos y receptivos a todas las transformaciones que se expresarán en y a través de nosotros según nos entregamos a nuestra energía espiritual recién alcanzada.
En su lección para el lunes de Semana Santa en su libro Guarda una Cuaresma Verdadera, Charles Fillmore escribió sobre la nueva posibilidad de combinar nuestra experiencia humana y
nuestra verdad espiritual en una existencia trascendente. Evelyn Underhill escribió sobre la misma energía en su meditación para ese mismo día. “La doble acción del alma, distante ante el
Perfecto en contemplación y buscando la unión con él en amor, además de la doble conciencia
del Santo, tanto como hogar y como Padre, forman el carácter de una espiritualidad cristiana plenamente desarrollada”. Jesús demostró esta doble acción del alma a lo largo de su ministerio, acogiendo las ricas experiencias de su existencia humana, sin perder de vista su verdadera identidad como espíritu. Él nos llama a hacer lo mismo: a estar en el mundo pero no ser de él. El libro del Apocalipsis expresa esta nueva posibilidad como “un nuevo cielo y una nueva tierra… el lugar donde Dios vive con los hombres” (Apocalipsis 21:1-3).
36º DÍA DE CUARESMA – MARTES
Perdón
Permitimos que las llamas purificadoras del perdón divino irradien desde el corazón a todas las células de nuestro cuerpo, a cada pensamiento en nuestras mentes. Somos completos y perfectos, uno con toda la vida, y uno con Dios.
El versículo bíblico que Charles Fillmore sugirió para hoy, incluye estas poderosas palabras de la profecía de Joel: “Después de esto, derramaré mi espíritu sobre la humanidad entera, y los hijos y las hijas de ustedes profetizarán; los ancianos tendrán sueños, y los jóvenes recibirán visiones” (Joel 2:28). ¿Cuál es la naturaleza del Espíritu de Dios que debe derramarse sobre toda carne? Está claro que es el espíritu del perdón, ya que el perdón disuelve toda apariencia de separación entre nosotros mismos y, sobre todo, entre nosotros y Dios. El perdón es un fuego espiritual que nos limpia de la escoria de los pensamientos de error y juicio. Perdonar es aceptar ver todo desde la perspectiva de Dios —compartir el entendimiento compasivo, el amor incondicional con los que Dios sostiene toda fragilidad humana. El perdón nos abre el camino para profetizar, para percibir visiones, tener sueños —y encontrar la energía creativa de Dios en nuestro interior que hará de esas visiones y sueños la realidad de nuestras vidas.
37º DÍA DE CUARESMA – MIÉRCOLES
Comunión
Hoy afirmamos que la pura vida y sustancia de Dios están constantemente renovando y reconstruyendo Su santo templo: nuestro cuerpo.
Los detalles y la importancia del Séder, la Cena Pacual, han cambiado muy poco para los judíos desde el tiempo de Jesús. Desde las preguntas y respuestas rituales hasta las comidas y bebidas tradicionales, el Séder se centra en el acontecimiento primordial de la historia judía: la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto a través de la intervención activa de Dios. El vino y el pan sin levadura, son elementos importantes de la cena del Séder, y lo habían sido por cientos de años antes del tiempo de Jesús. Jesús honró la tradición del Séder durante la última celebración de la Pascua al final de su vida, mas él le dio una dimensión diferente. Trasladó el énfasis de la obediencia de grupo a la responsabilidad individual. La comida del Séder adquirió la nueva dimensión de la comunión. Jesús dijo refiriéndose al pan: “Tomad, comed; esto es mi cuerpo. “Bebed”, dijo refiriéndose al vino, “porque esto es mi sangre” (Mateo 26:26-28). Charles Fillmore explica que el pan simboliza sustancia, un cuerpo de ideas espirituales. El vino es vida, la circulación de las ideas divinas que va a purificar nuestras mentes y corazones, y a renovar nuestras fuerzas.
38º DÍA DE CUARESMA – JUEVES
Getsemaní
Entregamos los pensamientos de error que no se ajustan a nuestra nueva conciencia espiritual, y permitimos que se vayan. Somos seres espirituales nuevos, centrados en la Presencia Crística en nosotros.
En el Huerto de Getsemaní, Jesucristo decidió hacer a un lado, de una vez y para siempre, toda apariencia de limitación —afianzarse en su verdadera identidad espiritual como un ejemplo brillante, para toda la humanidad, de la presencia de Dios que está deseosa de resplandecer en cada uno de nosotros. Lo que se refiere a menudo como su agonía, fue un discernimiento doloroso de que nada volvería a ser lo mismo. Había disfrutado ricamente sus experiencias humanas como Jesús, con mucho gusto las hubiera continuado durante más tiempo si eso hubiera sido posible, pero él accedió a la voluntad de Dios, la energía espiritual que lo ayudó a seguir adelante. Podemos identificarnos fácilmente con la conciencia amarga de que el cambio es inevitable, que nuestra existencia cómoda y segura se torna desconocida. Podemos saber, como seguramente lo sabía Jesús, que sólo un mayor bien espera. Mas también sabemos que, a primera vista, cada paso a una nueva dimensión espiritual parece producir confusión y desorden. Emily Cady, en Lecciones Acerca de la Verdad, llamó a este proceso “quimificación”. Es breve, pero puede ser intenso. Charles Fillmore, escribió que “la separación o extinción de antiguos estados mentales erróneos, y el prepararse para lo nuevo, es un proceso en la evolución del alma de todos los que fielmente siguen a Jesús” en su expresión plena de Cristo.
39º DÍA DE CUARESMA – VIERNES
Resurrección
Nuestra resurrección está garantizada, siempre y cuando no huyamos de la cruz o nos aferremos a ella. La crucifixión no es el punto culminante de la vida de nadie. Es sencillamente un paso necesario para las glorias espirituales que están más allá.
Jesús fue siempre el Cristo en potencial, tal y como lo somos nosotros. Y su comprensión del Cristo, su capacidad de expresarse, de ser, creció gracias a sus interacciones con sus seguidores —y sí, también con sus enemigos. Su comprensión de su potencial Crístico fue más rápida que la nuestra, mas él anduvo por el mismo camino espiritual, demostrándonos lo que podemos lograr. Charles Fillmore escribió en su lección para el Viernes Santo: “La crucifixión de Jesús en el Calvario fue el último paso en una obra que había estado haciéndose en él durante treinta y tres años”. Fillmore también explica que la crucifixión es “un proceso mental con un efecto físico, el cual nos ayuda a ver con mayor claridad las experiencias de crucifixión que hemos superado. Cuando tachamos los patrones de pensamiento erróneo que se han arraigado en nosotros, experimentamos la crucifixión. Liberamos lo mortal para alcanzar la inmortalidad en nosotros, disolvemos los límites del mundo físico para expresar más plenamente nuestra naturaleza espiritual.
40º DÍA DE CUARESMA – SÁBADO
Culminación
Hoy descansamos según culminamos nuestro proceso cuaresmal. Damos gracias por las transformaciones que se expresan ahora en nuestras vidas. Estamos abiertos a nuestra resurrección. Aceptamos nuestro bien. Dejamos el paso final a Dios. Estamos en paz.
El sábado entre la crucifixión y la resurrección es un tiempo de liberación y confianza —un tiempo de quietud en el silencio fértil de la tumba. Una vida que comenzó en un pesebre prestado termina en una cripta prestada, y ambos lugares sirvieron el mismo propósito. Son umbrales por medio de los cuales Jesucristo pasó al asumir, y luego dejar, una forma humana. El silencio es un silencio de toda posibilidad. “Estamos descansando en Dios”, dijo Charles Fillmore, “y al mismo tiempo, recogiendo fuerza para el poder de mayores demostraciones que seguirán”. El señor Fillmore pudo haber estado hablando de Jesucristo en el sepulcro o de nosotros hoy en día, según finalizamos nuestro camino cuaresmal, cuando escribió: “Un grado de purificación, una limpieza de conciencia sensorial se ha llevado a cabo. Repasando mentalmente nuestras experiencias, reconocemos que nada se destruye realmente, sino que se trasmuta. Por medio de la fe medimos el progreso que hemos hecho, y encontramos que estamos logrando una conciencia de radiante sustancia y vida superior”.
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Afirmamos: “YO SOY resucitado a una nueva dimensión de la vida, la luz y el poder de Dios.” ¡Gracias, Dios!
Todo lo que Jesús hizo en su vida fue con la intención de darnos su ejemplo, de despertar la presencia y el poder de Dios en nosotros. “El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará”, nos aseguró. Vamos a amar incondicionalmente, vamos a sanar, vamos a manifestar abundancia para nosotros mismos y para los demás. Lograremos este nuevo estado de conciencia más fácilmente si seguimos su guía y ejemplo, ¡y lo vamos a lograr! Entonces, ¿qué vamos a hacer de la resurrección que celebramos el Domingo de Pascua como la culminación del proceso de Cuaresma? Por lo general se presenta como una intervención dramática y única de Dios en los asuntos del hombre, la cual nunca podrá ser duplicada — ciertamente no en y por cada uno de nosotros. Mas creer esto violaría todo lo que Jesús enseñó y vivió. No hay excepciones en la ley divina —aunque ciertamente hay niveles más altos de comprensión de la ley divina. Jesús no fue salvado exclusivamente de los estragos de la muerte debido a su relación única con Dios. Él, sencilla y elocuentemente demostró para nosotros que todos estamos exentos de la muerte, porque como seres espirituales eternos, la muerte no es real en absoluto. Jesús experimentó la muerte como la sombra que es, como un umbral de transformación hacia otra forma de expresión. Y él nos llama a la misma realización. Todos hemos experimentado momentos de resurrección, puntos de transición después de los cuales nuestras vidas fueron alteradas para siempre. Debido a que nuestra conciencia, nuestra conciencia de la vida y el amor expresado, había cambiado de forma permanente. Entonces, dejemos que en esta Pascua, la Resurrección de Jesús nos recuerde nuestras propias experiencias de resurrección, y nos permita comprender la conciencia espiritual a la que hemos llegado —las crucifixiones con las que hemos liberado antiguos patrones de pensamiento y expresión, las maravillosas nuevas posibilidades ante nosotros.



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