Pero lo esencial es el objetivo que tenemos al adquirir conocimientos, lo que queremos hacer con este saber que estamos adquiriendo. Hay que estudiar por razones nobles, desinteresadas, para hacer que los demás se beneficien de nuestro saber. Aquéllos que se instruyen para imponerse a los demás, para explotarles, para pavonearse ante ellos, cualquiera que sea la materia que estudien, limitan las capacidades de su cerebro.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov