2011/12/22

Luz

Puesto que la luz es la materia misma de la creación, con la meditación, la concentración, podemos extraer algunas partículas de todo lo que existe a nuestro alrededor para asimilarlo a nuestra propia sustancia. Evidentemente, esta luz la encontramos ante todo en el sol, pero también en el aire y en todos los alimentos que nos sirven cada día de sustento. Una vez poseemos algo de esta luz, tenemos todas las posibilidades de aumentarla. ¿Cómo? Haciéndola fusionar con la luz divina. Es a esta fusión a la que más aspira, pero hay una condición: que el camino que conduce hasta la luz divina se halle libre de cualquier impureza. Las impurezas son las que impiden la fusión. Al purificarnos, hacemos desaparecer los obstáculos que separan nuestra luz de la luz de Dios, hasta que un día sólo forme con ella una sola luz. Ya nada podrá entonces separarlas.
Omraam Mikhaël Aïvanhov

2011/12/14

Una Receta para el Cambio

Vuestros defectos son el resultado de malas costumbres que habéis contraído en vuestras encarnaciones anteriores, y cuando queréis libraros de ellos, os concentráis y os obstináis en eliminarlos. Pues bien, no, éste no es un buen método. Preocupaos más bien de lo que podéis construir para el futuro. Decíos: «Ahora crearé algo nuevo», trabajad cada día con una fe inquebrantable, una convicción absoluta.
Tomad todos los elementos que Dios os ha dado: el pensamiento, el sentimiento, la imaginación, y esforzaos en proyectar en vosotros mismos las imágenes más hermosas, de veros en la música, de veros en la luz, de veros en el sol, en la perfección de las formas, con cualidades, dones y virtudes: la bondad, la  generosidad, la posibilidad de apoyar a los demás, ayudarles,  iluminarles. Un día, esta construcción luminosa y perfecta es la que recubrirá todas las lagunas e imperfecciones del pasado.
Omraam Mikhaël Aïvanhov

2011/12/01

Y Continuamos El Viaje

Y el blog continúa creciendo. Y comienza su andadura una nueva página, “El Viaje”, que irá tomando consistencia poco a poco, como todo lo bueno en la Vida.
¿Te animas a seguir el Camino?

2011/11/13

La Noche Oscura del Alma

La vida de Francesco d’Assisi merece la pena ser conocida. Empezar a hacerlo a través del libro de Ignacio Larrañaga es un buen comienzo.
Extractos del libro
“El Hermano de Asís”, de Ignacio Larrañaga
“El Señor me reveló que debía vivir según la forma del santo Evangelio. ¿Y si no fue el Señor? ¿Y si fue mi propia voz? Por ser yo un fracasado en los campos de batalla y en la sociedad, ¿no me habré agarrado a una quimera para proyectarme a mí mismo por la ley de las compensaciones?”
Verse adorado por las multitudes y contemplarse a sí mismo como una máscara vacía. Los hermanos de primera hora se agarran a Francisco, y Francisco ¿a quién se agarra? Luchar como un campeón por un ideal, y al final descubrir que el ideal es un delirio de grandeza.
Descubrir al final que uno estaba engañado es mucho, pero no es lo peor. Lo peor es haber arrastrado a las multitudes al mismo delirio, descubrir uno mismo que es delirio, y los demás seguir todavía creyéndolo. ¿Y para qué despertarlos?

La noche oscura del espíritu es un turbión que agarra y arrastra todo hasta el abismo final.
¿Cómo decir? Es como si uno descubriera de pronto que uno mismo es una mentira, que ha jugado a mentir consigo mismo, como en un juego de niños de quién engaña a quién, sabiendo que todos engañan a todos.
¿Cómo decir? Es como un desdoblamiento de la personalidad, como si de pronto uno descubriera que ha estado engañando al otro (ese otro soy yo mismo) y el otro le ha estado engañando a uno, y los dos saben que engañan y son engañados.
El paralelo pasa por debajo del absurdo y de la tragedia. Palabras como fracaso, desilusión, etc., son palabras blancas e inocentes que no significan nada en comparación con esto.
“Tempestuosa y horrenda noche”, dice fray Juan de la Cruz.
(…)
También Jesús vivió momentáneamente la noche oscura del espíritu. Es en suma, la crisis del absurdo y de la contradicción. Es agonía. Por esa noche pasó Francisco.
Sin embargo, misteriosamente, las almas sometidas a esta terrible catarsis jamás sucumben. No conozco a nadie, no he sabido de nadie que, colocado en este fuego, se haya quemado. Es una prueba extremadamente purificadora, y Dios, nuestro Padre, solamente somete a ella a almas que sabe no serán quebradas bajo el peso de su mano.
Al contrario. Salen de la noche transformados en astros incandescentes. Totalmente desnudos y libres. El Francisco de Asís que contemplaremos en sus tres últimos años es una figura casi divinizada, preludio del hombre del paraíso.

2011/10/08

Cómo hacer Realidad nuestros Sueños


Discurso de Steve Job
Apertura del curso 2005 - Universidad de Stadford
Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestro comienzo en una de las mejores universidades del mundo. La verdad sea dicha, yo nunca me gradué. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria. Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.
La primera historia versa sobre conectar los puntos
Dejé la Universidad de Reed tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo. Entonces, ¿por qué lo dejé? Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer. Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña. Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a medianoche preguntando: “Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?” “Por supuesto”, dijeron ellos. Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, los estaba gastando en mi matrícula. Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo. Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien. En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado.
En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a meterme en las que parecían interesantes. No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna. Me encantaba. Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.
Os daré un ejemplo. En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los pósters, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano. Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía. Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía. Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante. Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo eso volvió a mí.
Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen. Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.
No puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te dará la confianza de confiar en tu corazón.
Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.
Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida
Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados.
Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30. Y me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado? Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a ser distinta y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte. Así que a los 30 estaba fuera, y de forma muy notoria. Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador.
Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dado de lado a la anterior generación de emprendedores, que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de HP] y Bob Noyce [Intel], e intenté disculparme por haberlo fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley]. Pero algo comenzó a abrirse paso en mí — aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo. No lo vi así entonces, pero resultó ser que, el que me echaran de Apple, fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.
 Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida.
Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia. Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba.
A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.
El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis.
Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis.
Mi tercera historia es sobre la muerte
Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.
Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.
Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.
Hace casi un año me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir. Significa intentar decir a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.
Viví todo un día con ese diagnóstico. Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía. Me operaron, y ahora estoy bien. Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:
Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.
Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro.
No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años antes de que llegara Google; era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos. Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número. Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad.
En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si sois aventureros. Bajo ella estaban las palabras: “Sigue hambriento. Sigue alocado”. Era su último mensaje de despedida: “Sigue hambriento. Sigue alocado.”
Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso a vosotros: “Seguid hambrientos. Seguid alocados.”
Muchísimas gracias a todos.

2011/10/02

Pizcas de Sabiduría

La Preciosa Guirnalda de los Consejos al Rey
(Sánscrito: Rajaparikatha-Ratnâmala)
Nâgârjuna
(1) Me inclino ante el Omnisciente, libre de toda mancha, ataviado de toda virtud, el único Amigo de todos los Seres.
(2) No expondré, ¡Oh rey!, más que prácticas virtuosas para despertar en ti la Doctrina; pues las prácticas serán tomadas en la copa de la Excelente Doctrina.
(3) Si uno se aferra a ganar una Condición superior, el Bien auténtico viene enseguida; pues, habiendo alcanzado una condición superior, viene uno gradualmente al auténtico Bien.
(4) La Condición superior concierne la felicidad, el Bien auténtico, la Liberación; la quintaescencia de su significado es Fe y Sabiduría.
(5) Por la Fe, uno se remite a las prácticas; por la Sabiduría, uno conoce verídicamente; de las dos, la Sabiduría es la testa, la Fe es el preliminar.
(6) Aquél que no descuida las prácticas apurado por el deseo, el odio, el temor o la ignorancia, es conocido como un ser de fe, un receptáculo superior para el Bien auténtico.
(7) Habiendo analizado enteramente los actos del cuerpo, de la palabra y del espíritu, aquél que ejecuta su propio bien y el de los demás y sin cesar practica, es un sabio.