2015/08/27

Mil Palabras

¿QUÉ HARÍAS SI SÓLO TE QUEDARAN MIL PALABRAS QUE PRONUNCIAR?

Ya está disponible la simbología y el significado espiritual de la película "Mil Palabras" ("A Thousand Words") en este mismo blog, en la página con el mismo nombre.
Puedes acceder directamente pinchando en este enlace:


2015/05/31

Festival de Asala 2015

En España (península) será el 2 de Junio de 2015, a las 18,19 horas
Festival de Asala
Festival de la Buena Voluntad, Día de la Gran Invocación
Día del Maestro Koot Hoomi
Cristo para la Tierra e Instructor Mundial
El Festival de la Buena Voluntad es el Festival del espíritu de la humanidad que aspira a llegar a Dios, que trata de adaptarse a la voluntad divina y dedicarse a expresar rectas relaciones humanas. Se fija anualmente de acuerdo con la luna llena de Junio. Es un día en que se reconoce la naturaleza espiritual y divina de la humanidad.
En este Festival, durante dos mil años, Cristo ha representado a la humanidad y ha permanecido ante la Jerarquía y a la vista de Shamballa como el hombre-Dios, el conductor de su pueblo y el “primogénito entre muchos hermanos” (Romanos VIII: 29).
Cada año, en esta fecha, Cristo ha repetido el último sermón de Buda ante la Jerarquía. Por ello, éste es un Festival de profunda invocación y demanda, de aspiración fundamental por lograr la fraternidad y la unidad humana y espiritual; representa el afecto que produce en la conciencia humana el trabajo del Buda y el Cristo. Este Festival es también considerado como Día de la Invocación Mundial.
Extractos del libro «La Voz del “YO SOY”», de Conny Méndez
Sobre el Festival de Asala
Extractos del libro “Los Maestros y el Sendero”, de C.W. Leadbeater
Además del festival de Wesak hay otro día del año en que se congregan reglamentariamente los miembros de la Fraternidad. Esta reunión se celebra usualmente en la casa particular del Señor Maitreya, situada también en los Himalayas, pero en la vertiente meridional en vez de en la septentrional.
En esta ocasión no hay peregrinos del mundo físico, aunque bien se recibe a todo visitante astral. Se celebra la reunión el día del plenilunio del mes de Ashadha, correspondiente a nuestro Junio, por ser el aniversario del notable sermón pronunciado por el Señor Buda ante sus cinco discípulos anunciándoles el descubrimiento de la verdad. A este sermón se le llama comúnmente el Sutta Dhammachakkappavattana, que el profesor Rhys Davids ha traducido con el título de La puesta en marcha de la regia carroza del reino de la justicia. Los libros budistas lo describen más brevemente con el título de El giro de la rueda de la ley. En este sermón explicó Buda por vez primera las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero con el término medio del Buda, que consiste en vivir rectamente en el mundo sin caer por una parte en las extravagancias del ascetismo ni por otra en el libertinaje de la disolución.
Movido el Señor Maitreya de profundo afecto a su insigne antecesor ordenó que en cada aniversario de dicho sermón se recitara ante la congregada Fraternidad, y después del recitado acostumbra el Señor Maitreya dirigir una sencilla plática a los reunidos, respecto a la práctica de las enseñanzas expuestas en el sermón.
Comienza a recitarse este sermón en el preciso instante del plenilunio y el recitado y la plática duran cosa de media hora. El Señor Maitreya suele sentarse en el sitial de mármol colocado en el borde de la terraza del ameno jardín de su casa. Los adeptos de superior categoría se sientan en su cercano alrededor y los demás en el jardín un poco más abajo. En esta reunión, como en la de Wesak, suele haber oportunidad para entablar placenteras conversaciones y amable trato de los Maestros con los discípulos y aspirantes a quienes benévolamente bendicen.
Convendrá dar algunos informes de la ceremonia y de lo que en ella se dice, aunque es de todo punto imposible reproducir fielmente la maravillosa belleza y elocuencia de la plática del Señor Maitreya en aquella ocasión. El siguiente relato no es total, sino una combinación de fragmentos muy imperfectamente transcritos y que algunos de ellos ya se han publicado en otra parte; pero al menos darán idea de la marcha general de la ceremonia a quienes nada sepan todavía de ella.
El gran Sermón es admirablemente sencillo y el Buda lo repitió sin cesar, para que los discípulos lo transcribiesen y de allí en adelante pudieran todos leerlo pues en aquel tiempo se ignoraba la estenografía. Como los discípulos habían de retener en la memoria las palabras de Buda para después anotarlas, fue el sermón muy sencillo, y al leerlo se echa de ver que Buda lo compuso con el propósito de facilitar su perpetuación de modo que todos lo recordasen fácilmente. Sus puntos están dispuestos con riguroso orden lógico, de modo que cada uno recuerda el anterior, como si se ajustaran a un método nemotécnico. Cada frase suelta sugiere a los budistas un conjunto de relacionadas ideas; y así es que a pesar de su sencillez contiene el sermón una completa norma de recta conducta.
Se podría creer que ya está dicho todo cuanto cabe decir sobre el sermón; pero el Señor Maitreya, con su maravillosa elocuencia y hábil exposición, lo renueva de año en año, y a cada circunstante le parece que la plática va dirigida a él personalmente. En cada aniversario, lo mismo que en la original predicación, se repite el pentecóstico milagro. El Señor Maitreya habla en el armonioso idioma pali primitivo: y sin embargo cada circunstante lo oye en su propia lengua materna.
Comienza el Sermón diciendo que el sendero intermedio es el más seguro y el único verdadero. Sumirse en la grosera concupiscencia de los placeres mundanos es vil y degradante y no conduce a parte alguna. Más por otro extremo, también es maligno y estéril el extravagante ascetismo. Puede haber algunos, muy pocos, que tengan sincera vocación para la vida contemplativa y solitaria, y pueden ser capaces de llevarla rectamente; y aun en este caso hay que prevenirse contra las exageraciones; mas para la generalidad de las gentes el camino mejor y más seguro es vivir rectamente en el mundo y no según el mundo. Lo primero que se necesita para vivir de tal manera es conocer las condiciones requeridas por dicho género de vida.
La Gran Invocación
        La Gran Invocación fue dada a la humanidad en 1945 por el Maestro Tibetano, Djwhal Khul. Esta es su versión original:
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios.
Que afluya Luz a la mente de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya Amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe
A las pequeñas voluntades de los hombres,
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y Luz
y selle la puerta donde mora el mal.
Que la Luz y el Amor y el Poder
Oración Simple de San Francisco de Asís
(Encarnación del Maestro Koot Hoomi)
Señor, hazme un instrumento de Tu Paz.
Donde haya odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haz que yo no busque tanto:
Ser consolado sino consolar;
Ser comprendido, sino comprender;
Ser amado, sino amar.

Porque es:
Dando, que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.
Vídeo explicativo del Festival de Asala
Imágenes, Música y Narración

2015/04/29

Festival de Wesak - La Gran Invocación

Festival de Wesak, Festival de la Iluminación
        “Ningún precio que se nos exija será demasiado elevado para ser útiles a la Jerarquía en el momento de la Luna Llena de Tauro, el Festival de Wesak; ningún precio es demasiado elevado para obtener la iluminación espiritual posible, particularmente en este momento.” Maestro Djwhal Khul
        El Señor Buddha, después de haber completado su misión en la Tierra, de haber dejado a sus discípulos bien versados en la Ley, y de haber establecido firmemente su conciencia como un centro irradiante y foco de luz en la atmósfera de la Tierra, se elevó por encima de la rueda de nacimientos y muertes, y entró a las filas de los Triunfantes que no volverán a degustar la muerte, que "han ido adelante desde el salón de clases de la Tierra y no regresarán más", excepto en la libertad de su Estado Divino... Pero de nuevo, El Amor proporcionó la manera por la cual el Señor Buddha pudiera imbuir Sus Bendiciones y Gracias sobre la gente de la Tierra una vez al año, en el mes del aniversario de Su nacimiento, de Su logro del Buddhado y de Su partida desde el cuerpo físico. Esta emanación de la Fuerza Búddhica de Vida se dio en el día de la luna llena del mes de Tauro, y es conocida como el Festival de Wesak.
        Este Festival ocurre en la India y, aunque a los peregrinos de la Tierra no se les informaba de su localización, eran guiados por la Luz dentro de sus corazones-, más adelante se otorgó una Dispensación mediante la cual a los chelas que estaban conscientes de esta emisión de Luz, se les permitía asistir en sus vehículos etéricos si, al acostarse le pedían a sus Padrinos del mes que los llevaran a este Sagrado Ritual para recibir su Gloriosa Bendición.
        En 1956 Lord Divino (el Buddha actual para la Tierra) recibió el Poder y el Amor que anteriormente el Amado Gautama repartía a los peregrinos. Desde esa noche, ha sido el privilegio de Lord Divino aparecer en su Presencia Luminosa en el Valle de Wesak para restablecer las actividades de este Festival anual.




Importancia de la Gran Invocación 

        “Donde quiera que existan grupos de Buena Voluntad que estén invocando las energías, ya sea durante el plenilunio de Wesak o en cualquier momento de Luna llena de las demás constelaciones, naturalmente hay una invocación de fuerza cósmica que viene transmitida por el Señor Buda, al menos la de Wesak. La potencia invocativa de la humanidad durante el Festival de Wesak es importante porque el Señor Buda trae energías de la Osa Mayor y las trae a Shamballa.” Vicente Beltrán Anglada
La Gran Invocación
        La Gran Invocación fue dada a la humanidad en 1945 por el Maestro Tibetano, Djwhal Khul. Esta es su versión original:
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios.
Que afluya Luz a la mente de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya Amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe las pequeñas voluntades de los hombres,
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y Luz
Y selle la puerta donde mora el mal.
Que la Luz y el Amor y el Poder restablezcan el Plan sobre la Tierra.
Puedes acceder al famoso sermón de Buddha pinchando en el siguiente enlace:

2015/02/01

Las Apariencias Engañan

“El diamante es considerado como la piedra más preciosa. Sin embargo, en el origen, ¿qué es un diamante? Carbono, un mineral de color negro. Pues bien, es este carbono el que, bajo el efecto de una presión formidable y de una temperatura muy alta, se transforma hasta el punto de convertirse en esta piedra tan brillante: el diamante.
Cuando nos maravillamos ante un diamante, consideramos solamente su apariencia y las cualidades que ahora presenta, y no nos paramos en lo que ha debido sufrir para tener este brillo y esta dureza, esta resistencia ante las agresiones que lo hacen tan notable. De la misma manera, cuando nos encontramos ante un gran sabio, ante un gran Iniciado, nos maravillamos de su luz y de la fuerza que emanan de él, y no pensamos en las dificultades sobre las que ha debido triunfar para conquistarlas. La historia del Iniciado es, de alguna manera, análoga a la del diamante. Al principio, quizá tampoco él fuese más que un simple carbono, pero gracias a las presiones enormes que tuvo que soportar (las pruebas), y al gran calor que produjo en él (su amor), se convirtió en un diamante, en un puro brillo de luz. Y aunque su cuerpo físico viva todavía en la tierra, en el plano espiritual brilla sobre la corona de un ángel, de un arcángel, de una divinidad.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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 “Prestad atención con los seres que os rodean o a los que debéis frecuentar. Aprended a considerarlos con un sentimiento sagrado, porque más allá de las apariencias, más allá de la forma de su cuerpo o de su cara, hay un alma y un espíritu que son hija e hijo de Dios. Si hacéis el esfuerzo de concentraros en su alma y en su espíritu, muchas criaturas que hasta ahora no habíais tenido en cuenta, o que habíais menospreciado, os aparecerán extremadamente valiosas. Las entidades celestiales que las han enviado a la tierra bajo estos disfraces, las consideran como tesoros, tabernáculos de la Divinidad.
Acostumbraos pues a no ver solamente la apariencia física de los seres, ni su situación social, ni su grado de instrucción. Por un momento al menos, pensad solamente en su alma y en su espíritu. Decíos también que incluso los que se pasean aquí, en la tierra, como mendigos o vagabundos, son príncipes y princesas a los ojos de Dios que los ha creado.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov

El Diamante
En mineralogía, el diamante (del griego antiguo αδάμας —adámas— que significa invencible o inalterable) es un alótropo —las diferentes formas que adquiere un elemento— del carbono donde los átomos de carbono están dispuestos en una variante de la estructura cristalina cúbica centrada en la cara denominada «red de diamante».
El diamante es la segunda forma más estable de carbono, después del grafito. El diamante tiene renombre específicamente como un material con características físicas superlativas, muchas de las cuales derivan del fuerte enlace covalente entre sus átomos. En particular, el diamante tiene la más alta dureza y conductividad térmica de todos los materiales conocidos por el hombre. Estas propiedades determinan que la aplicación industrial principal del diamante sea en herramientas de corte y de pulido además de otras aplicaciones.
        La mayoría de diamantes naturales se forman en condiciones de presión y temperatura extremas, existentes a profundidades de 140 km a 190 km en el manto terrestre. Los minerales que contienen carbono proveen la fuente de carbono, y el crecimiento tiene lugar en períodos de 1 a 3,3 mil millones de años, lo que corresponde al 25% a 75% de la edad de la Tierra, aproximadamente. Los diamantes son llevados cerca de la superficie de la Tierra a través de erupciones volcánicas profundas por un magma, que se enfría en rocas ígneas conocidas como kimberlitas y lamproitas.
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El Amado Mahà Chohàn nos exhorta continuamente a “no personalizar la energía”. Observemos cómo nos habla al respecto un Maestro joven, que ascendió sin haber cubierto siquiera cinco lustros de encarnación, el Amado Maestro Bob:
Tratar Con Fuerzas
Por El Maestro Ascendido Bob Singleton
(Tomado de libro  “Discursos del YO SOY del Maestro Bob”)
En todo lo que ustedes conocen en el mundo externo, Mis amados, por favor recuerden que en realidad no están tratando con individuos o personalidades, sino con una fuerza; y todo aquello que sea inferior a la Perfección es una fuerza actuando, Mis amados. No siempre es inteligente, pero sí es una fuerza cualificada que está actuando a través de la acumulación de discordia humana. Pero ustedes deben recordar, amados Estudiantes de la Luz, que en todo lo que los confronta, el primer pensamiento y sentimiento que debería surgir del interior suyo debería ser:
“¡Esta apariencia no tiene poder!”
¿Por qué los exhorto tan intensamente a este respecto? Pues, porque si vieran la actividad de la energía que ustedes descargan, la cual detiene esa cuestión al instante y allí donde pueda encontrarse, y luego cuando invocan el Poder de Luz para que lo disuelva y lo consuma, ustedes han detenido su acción y la han dejado indefensa -como quien dice- mientras que el Poder de Luz la captura y deja de existir.
Es por eso que les digo, amados Míos, que en la medida que comprendan esta Gran Ley cada vez más, verán cómo sólo hay algunas pocas actividades definitivas que, de ser afirmadas con poder dinámico en la aceptación de su "Presencia", detendrán toda discordia en la octava humana, y la dejarán indefensa hasta que los Poderes de la Luz se la lleven. Esto es tan definitivo como cuando ustedes sostienen una sustancia frente a sí, y al aplicarle la llama de un soplete, se consume. Es tan tangible y mucho más poderosa que el soplete que consume casi al instante, porque deben comprender más firmemente que nunca que todas las fuerzas discordantes no tienen poder alguno, salvo aquel con que fueron cargadas por las cualidades humanas.
Decreto
El Amado Maestro Saint Germain nos sugiere el siguiente decreto para todas las apariencias humanas:

        «¡Tú no tienes  poder! ¡Quédate fuera de mi mundo! ¡Mi mundo es el Mundo del Poderoso “YO SOY”! ¡Está gobernado por mi “Presencia” y le es obediente! ¡Ningún ser humano puede tocarlo! ¡De aquí en adelante estaré libre, por siempre libre, de toda cualidad humana! ¡Magna Presencia “YO SOY”, Tu Autoridad está en acción en mi mundo! Reclamo Tu Perfección como la única Presencia Gobernante en mi mente, en mi cuerpo y en mi mundo emocional. Mantenlos purificados, embellecidos y libres de toda discordia, de manera que Tu gloria pueda vertirse y bendecir a todos aquellos con quienes entre en contacto.»

2014/12/14

San Juan de la Cruz

San Juan de la Cruz
Pequeño homenaje a un gran poeta y místico
Biografía en: San Juan de la Cruz
Llama de Amor Viva
¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!,
pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
rompe la tela deste dulce encuentro!

¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando, muerte en vida la has trocado.

¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su querido!

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras!
y en tu aspirar sabroso,
de bien y gloria lleno,
¡cuán delicadamente me enamoras!
Coplas
Entreme donde no supe
Y quedéme no sabiendo
Toda ciencia trascendiendo.

Yo no supe dónde entraba
Pero cuando allí me vi
Sin saber dónde me estaba
Grandes cosas entendí
No diré lo que sentí
Que me quedé no sabiendo
Toda ciencia trascendiendo.

De paz y de piedad
Era la ciencia perfecta,
En profunda soledad
Entendida vía recta
Era cosa tan secreta
Que me quedé balbuciendo
Toda ciencia trascendiendo.

Estaba tan embebido
Tan absorto y ajenado
Que se quedó mi sentido
De todo sentir privado
Y el espíritu dotado
De un entender no entendiendo
Toda ciencia trascendiendo.

El que allí llega de vero
De sí mismo desfallece
Cuanto sabía primero
Mucho bajo le parece
Y su ciencia tanto crece
Que se queda no sabiendo,
Toda ciencia trascendiendo.

Cuanto más alto se sube
Tanto menos se entendía
Que es la tenebrosa nube
Que a la noche esclarecía
Por eso quien la sabía
Queda siempre no sabiendo,
Toda ciencia trascendiendo.

Este saber no sabiendo
Es de tan alto poder
Que los sabios arguyendo
Jamás le pueden vencer
Que no llega su saber
A no entender entendiendo
Toda ciencia trascendiendo.

Y es de tan alta excelencia
Aqueste sumo saber
Que no hay facultad ni ciencia
Que le puedan emprender
Quien se supiere vencer
Con un no saber sabiendo,
Toda ciencia trascendiendo.

Y si lo queréis oír
Consiste esta suma ciencia
En un subido sentir
De la divinal esencia
Es obra de su clemencia
Hacer quedar no entendiendo
Toda ciencia trascendiendo.

2014/09/21

Por la Paz Mundial (I)

Martin Luther King (1929-1968)
Discurso de aceptación del premio Nobel de la Paz en 1964
Traducción: Montserrat Merino
Su Majestad, Su Alteza Real, el Sr. Presidente, Excelencias, Señoras y Señores:
Acepto el Premio Nobel de la Paz en un momento en el que 22 millones de negros de los Estados Unidos de América están comprometidos en una batalla creativa para poner fin a la larga noche de la injusticia racial. Acepto este premio en nombre de un movimiento de derechos civiles que se mueve con determinación y con un desprecio majestuoso por el riesgo y el peligro por establecer un reino de libertad y un imperio de justicia.
Soy consciente de que sólo ayer en Birmingham, Alabama, nuestros hijos, que claman por la fraternidad, fueron contestados con mangueras de incendio, perros gruñendo e incluso la muerte. Soy consciente de que sólo ayer en Filadelfia, Mississippi, jóvenes que buscaban garantizar el derecho al voto fueron tratados brutalmente y asesinados. Y solo ayer más de 40 lugares de culto en el Estado de Mississippi fueron bombardeados o quemados porque ofrecieron un santuario para aquellos que no quisieron aceptar la segregación. Soy consciente de la pesada y debilitante pobreza que afecta a mi pueblo y que le encadena al peldaño más bajo de la escala económica.
Por lo tanto, tengo que preguntar por qué se otorga este premio a un movimiento que es asediado y comprometido a la lucha implacable; a un movimiento que no ha ganado la propia paz y fraternidad que es la esencia del Premio Nobel. Después de la contemplación, llego a la conclusión de que este premio que recibo en nombre de ese movimiento es un reconocimiento profundo de que la no violencia es la respuesta a la cuestión política y moral fundamental de nuestro tiempo —la necesidad del hombre por superar la opresión y la violencia sin recurrir a la violencia y opresión. La civilización y la violencia son conceptos antitéticos. Los negros de los Estados Unidos, siguiendo a la gente de la India, han demostrado que la no violencia no es pasividad estéril, sino una poderosa fuerza moral que realizará la transformación social.
Tarde o temprano todas las personas del mundo tendrán que descubrir una manera de vivir juntos en paz, y con ello transformar esta elegía cósmica pendiente en un salmo creativo de hermandad. Si esto ha de lograrse, el hombre debe hacer evolucionar para todos los conflictos humanos un método que rechace venganza, agresión y represalia. El fundamento de este método es el amor.
El tortuoso camino que ha llevado desde Montgomery, Alabama, a Oslo da testimonio de esta verdad. Este es un camino por el cual millones de negros están viajando para encontrar un nuevo sentido de dignidad. Este mismo camino ha abierto para todos los americanos una nueva era de progreso y esperanza. Ha dado lugar a una nueva Ley de Derechos Civiles que será, estoy convencido, ampliada y prolongada en una gran carretera de justicia para hombres negros y blancos en creciente número creando alianzas para superar sus problemas comunes.
Acepto este premio hoy con una fe inquebrantable en América y una fe audaz en el futuro de la humanidad. Me niego a aceptar la desesperanza como la respuesta final a las ambigüedades de la historia. Me niego a aceptar la idea de que el “es” (“isness”) de la actual naturaleza del hombre le hace moralmente incapaz de alcanzar el eterno “debe ser” (“outness”) que siempre está frente a él.
Me niego a aceptar la idea de que el hombre es meramente un resto flotante en el río de la vida, incapaz de influir en los acontecimientos que se desarrollan alrededor suyo. Me niego a aceptar el punto de vista de que la humanidad está tan trágicamente unida a la medianoche sin estrellas del racismo y la guerra que el amanecer brillante de paz y fraternidad nunca podrá convertirse en una realidad.
Me niego a aceptar la cínica noción de que nación tras nación debe descender en espiral por una escalera militarista al infierno de la destrucción termonuclear. Creo que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra en realidad. Esta es la razón por la que el derecho temporalmente derrotado es más fuerte que el mal triunfante. Creo que incluso en medio de las explosiones de mortero de hoy y las balas de gimoteo, todavía hay esperanza para un mañana más brillante. Yo creo que la justicia herida, postrada en las calles sangrientas de nuestras naciones, puede ser levantada de este polvo de la vergüenza para reinar entre los hijos de los hombres. Tengo la audacia para creer que las personas de todo el mundo pueden tener tres comidas al día para sus cuerpos, educación y cultura para sus mentes, y dignidad, igualdad y libertad para sus espíritus. Creo que lo que los hombres egocéntricos (“self-centered”) han derribado, los hombres generosos (“other-centered”) podrán construir.
Aún creo que un día la humanidad se inclinará ante los altares de Dios y será coronada triunfante sobre la guerra y el derramamiento de sangre, y buena redentora la no-violencia proclamará el estado de la tierra. “Y el león y el cordero se echarán juntos y cada hombre se sentará debajo de su vid y de su higuera y nadie tendrá miedo.” ¡Todavía creo que venceremos!
Esta fe podrá darnos coraje para enfrentar las incertidumbres del futuro. Dará a nuestros pies cansados ​​nueva fuerza a medida que continuemos caminando hacia delante, hacia la ciudad de la libertad. Cuando nuestros días cubiertos de nubes bajas se vuelvan tristes y nuestras noches se vuelven más oscuras que mil medianoches juntas, sabremos que estamos viviendo en el caos creativo de una auténtica civilización que lucha por nacer.
Hoy vengo a Oslo como fiduciario, inspirado y con renovada dedicación a la humanidad. Acepto este premio en nombre de todos los hombres que aman la paz y la fraternidad. Y digo que vengo como fiduciario porque, en lo más profundo de mi corazón, soy consciente de que este premio es mucho más que un honor para mí personalmente.
Cada vez que tomo un vuelo, siempre estoy consciente de la cantidad de personas que hacen posible el éxito de un viaje —los conocidos pilotos y el desconocido personal de tierra. Así que ustedes están honrando tanto a los pilotos dedicados de nuestra lucha que se han sentado en los controles como al movimiento de la libertad disparado en órbita. Honran, una vez más, al Jefe Lutuli de Sudáfrica, cuyas luchas con y para su pueblo, se encuentran todavía con la expresión más brutal de la inhumanidad del hombre hacia el hombre. Honran al personal de tierra sin cuyo trabajo y sacrificios los vuelos a la libertad nunca podrían haber dejado la tierra. La mayoría de estas personas nunca serán titulares y sus nombres no aparecerán en “Quién es Quién” (“Who’s Who”). Sin embargo, cuando los años vayan pasando y cuando la luz resplandeciente de la verdad se centre en esta maravillosa época en la que vivimos, hombres y mujeres conocerán, y a los niños se les enseñará, que tenemos una tierra más fina, un pueblo mejor, una civilización más noble porque estos humildes hijos de Dios estuvieron dispuestos a sufrir por causa de la justicia.
Creo que Alfred Nobel sabría a qué me refiero cuando digo que acepto este premio con el espíritu de un curador de alguna reliquia preciosa que tiene en fideicomiso para sus verdaderos dueños —todos aquellos para quienes la belleza es verdad y la verdad belleza— y en cuyos ojos la belleza de una auténtica fraternidad y paz es más preciosa que los diamantes o la plata o el oro.

Discurso Original (Inglés)

       Your Majesty, Your Royal Highness, Mr. President, Excellencies, Ladies and Gentlemen:
I accept the Nobel Prize for Peace at a moment when 22 million Negroes of the United States of America are engaged in a creative battle to end the long night of racial injustice. I accept this award on behalf of a civil rights movement which is moving with determination and a majestic scorn for risk and danger to establish a reign of freedom and a rule of justice. I am mindful that only yesterday in Birmingham, Alabama, our children, crying out for brotherhood, were answered with fire hoses, snarling dogs and even death. I am mindful that only yesterday in Philadelphia, Mississippi, young people seeking to secure the right to vote were brutalized and murdered. And only yesterday more than 40 houses of worship in the State of Mississippi alone were bombed or burned because they offered a sanctuary to those who would not accept segregation. I am mindful that debilitating and grinding poverty afflicts my people and chains them to the lowest rung of the economic ladder.
Therefore, I must ask why this prize is awarded to a movement which is beleaguered and committed to unrelenting struggle; to a movement which has not won the very peace and brotherhood which is the essence of the Nobel Prize.
After contemplation, I conclude that this award which I receive on behalf of that movement is a profound recognition that nonviolence is the answer to the crucial political and moral question of our time - the need for man to overcome oppression and violence without resorting to violence and oppression. Civilization and violence are antithetical concepts. Negroes of the United States, following the people of India, have demonstrated that nonviolence is not sterile passivity, but a powerful moral force which makes for social transformation. Sooner or later all the people of the world will have to discover a way to live together in peace, and thereby transform this pending cosmic elegy into a creative psalm of brotherhood. If this is to be achieved, man must evolve for all human conflict a method which rejects revenge, aggression and retaliation. The foundation of such a method is love.
The tortuous road which has led from Montgomery, Alabama to Oslo bears witness to this truth. This is a road over which millions of Negroes are travelling to find a new sense of dignity. This same road has opened for all Americans a new era of progress and hope. It has led to a new Civil Rights Bill, and it will, I am convinced, be widened and lengthened into a super highway of justice as Negro and white men in increasing numbers create alliances to overcome their common problems.
I accept this award today with an abiding faith in America and an audacious faith in the future of mankind. I refuse to accept despair as the final response to the ambiguities of history. I refuse to accept the idea that the "isness" of man's present nature makes him morally incapable of reaching up for the eternal "oughtness" that forever confronts him. I refuse to accept the idea that man is mere flotsom and jetsom in the river of life, unable to influence the unfolding events which surround him. I refuse to accept the view that mankind is so tragically bound to the starless midnight of racism and war that the bright daybreak of peace and brotherhood can never become a reality.
I refuse to accept the cynical notion that nation after nation must spiral down a militaristic stairway into the hell of thermonuclear destruction. I believe that unarmed truth and unconditional love will have the final word in reality. This is why right temporarily defeated is stronger than evil triumphant. I believe that even amid today's mortar bursts and whining bullets, there is still hope for a brighter tomorrow. I believe that wounded justice, lying prostrate on the blood-flowing streets of our nations, can be lifted from this dust of shame to reign supreme among the children of men. I have the audacity to believe that peoples everywhere can have three meals a day for their bodies, education and culture for their minds, and dignity, equality and freedom for their spirits. I believe that what self-centered men have torn down men other-centered can build up. I still believe that one day mankind will bow before the altars of God and be crowned triumphant over war and bloodshed, and nonviolent redemptive good will proclaim the rule of the land. "And the lion and the lamb shall lie down together and every man shall sit under his own vine and fig tree and none shall be afraid." I still believe that We Shall overcome!
This faith can give us courage to face the uncertainties of the future. It will give our tired feet new strength as we continue our forward stride toward the city of freedom. When our days become dreary with low-hovering clouds and our nights become darker than a thousand midnights, we will know that we are living in the creative turmoil of a genuine civilization struggling to be born.
Today I come to Oslo as a trustee, inspired and with renewed dedication to humanity. I accept this prize on behalf of all men who love peace and brotherhood. I say I come as a trustee, for in the depths of my heart I am aware that this prize is much more than an honor to me personally.
Every time I take a flight, I am always mindful of the many people who make a successful journey possible - the known pilots and the unknown ground crew.
So you honor the dedicated pilots of our struggle who have sat at the controls as the freedom movement soared into orbit. You honor, once again, Chief Lutuli of South Africa, whose struggles with and for his people, are still met with the most brutal expression of man's inhumanity to man. You honor the ground crew without whose labor and sacrifices the jet flights to freedom could never have left the earth. Most of these people will never make the headline and their names will not appear in Who's Who. Yet when years have rolled past and when the blazing light of truth is focused on this marvellous age in which we live - men and women will know and children will be taught that we have a finer land, a better people, a more noble civilization - because these humble children of God were willing to suffer for righteousness' sake.
I think Alfred Nobel would know what I mean when I say that I accept this award in the spirit of a curator of some precious heirloom which he holds in trust for its true owners - all those to whom beauty is truth and truth beauty - and in whose eyes the beauty of genuine brotherhood and peace is more precious than diamonds or silver or gold.