2011/07/24

La Enseñanza a través del Cine (I)

Star Wars
Episodio I: La Amenaza Fantasma (1999)
Guión y Dirección: George Lucas; Música: John Williams
  • La capacidad de hablar no te hace inteligente —Qui-Gon Jinn a Jar Jar Binks tras salvarle la vida en el planeta Naboo.
  • Siempre hay un pez más grande. —Qui-Gon Jinn a Obi-Wan Kenobi y Jar Jar Binks mientras atraviesan el oceánico núcleo del planeta Naboo.
  • Concéntrate en el momento, siente, no pienses, usa tu instinto. —Qui-Gon Jinn a Anakin Skywalker, antes de la carrera en Boonta Eve.
  • Nuestro encuentro no fue una coincidencia. Nada ocurre por accidente. —Qui-Gon Jinn a Shmi Skywalker, madre de Anakin.
  • Entrenar para convertirse en Jedi no es sencillo, aún si lo logras es una dura vida.  —Qui-Gon Jinn a Anakin Skywalker, antes de llevárselo a Coruscant.
  • Tu enfoque determina tu realidad. —Qui-Gon Jinn a Anakin al salir de Coruscant en dirección a Naboo.

2011/07/08

La Fórmula de la Alegría

    Para estar alegre hay que ser libre, y para ser libre es necesario dejar de acumular cargas sobre nuestras espaldas. La alegría va asociada a la idea de ligereza. Y ¿qué nos hace ligeros? El amor. El amor reconforta y dilata nuestro corazón y entonces, como un globo que se eleva en la atmósfera, nos volvemos ligeros, es decir alegres, felices. La alegría es una de las expresiones más poéticas del amor. Cuando amáis a alguien, basta con que oigáis pronunciar su nombre o veáis a esta persona de lejos para que esto os vuelva felices y vuestra alma comience a cantar. Diréis que si esta persona que amáis no os ama, verla de lejos u oír su nombre sólo puede haceros sufrir. Es verdad, pero esto significa que el amor que sentís por ella no es todavía el verdadero amor. El verdadero amor se basta a sí mismo, no espera nada. Y como no espera nada, os lo da todo.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov

2011/06/25

La Memoria del Universo

Todo lo que existe en el universo está atravesado por las corrientes de la vida cósmica; cada ser, cada objeto conserva sus huellas, y estas huellas pueden ser recuperadas. Del mismo modo, los pensamientos, los sentimientos, los actos de los humanos, sus aspiraciones, sus anhelos, sus proyectos y sus oraciones se alejan de ellos para partir en todas las direcciones; nada desaparece. Y no sólo todo se propaga, sino que todo queda registrado y, en un momento u otro, puede ser recuperado. La vida que circula a través del espacio puede ser captada en cualquier lugar del universo. Si nosotros no lo logramos, es debido a que no poseemos los aparatos físicos o psíquicos apropiados; pero la realidad es ésta: las ondas producidas por nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos se propagan y debemos tener cuidado para procurar que nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos sólo produzcan ondas benéficas.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov

2011/05/22

Un Tratamiento para la Salud... ¡Gratis!

El reconocimiento, la gratitud son fuerzas que desintoxican el organismo, neutralizan los venenos y renuevan los materiales. Así pues, aprended a dar las gracias. Cada día, varias veces al día, repetid: «Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias…»
¿Por qué los humanos son tan ingratos? Ingratos hacia el Creador, ingratos hacia toda la naturaleza, ingratos entre sí… Sólo recuerdan de su existencia diaria lo que les falta o les ha disgustado y entonces no ven que haya razón alguna para dar las gracias. Y sin embargo, es al contrario, hay mucho que agradecer.
El discípulo que quiere avanzar por el camino de la evolución debe aprender el agradecimiento, porque gracias a él un día obtendrá la llave de la transformación de la materia. Tratad de comprender bien esto: si sabéis dar las gracias, la naturaleza de los elementos que entran en la composición de vuestra materia será diferente, más sensible, más sutil, más resistente, y sentiréis que vuestros órganos psíquicos e incluso físicos realizan un mejor trabajo.
Por Omraam Mikhaël Aïvanhov

2011/05/08

La Belleza está en el Interior

Libro X - Capítulo XXVII
Cómo la hermosura de Dios arrebata hacia sí al hombre
Tarde os amé, Dios mío, hermosura tan antigua y tan nueva; tarde os amé. Vos estabais dentro de mi alma y yo distraído fuera, y allí mismo os buscaba; y perdiendo la hermosura de mi alma, me dejaba llevar de estas hermosas criaturas exteriores que Vos habéis creado. De lo que infiero que Vos estabais conmigo y yo no estaba con Vos; y me alejaban y tenían muy apartado de Vos aquellas mismas cosas que no tuvieran ser si no estuvieran en Vos.
Pero Vos me llamasteis y disteis tales voces a mi alma, que cedió a vuestras voces mi sordera. Brilló tanto vuestra luz, fue tan grande vuestro resplandor, que ahuyentó mi ceguedad. Hicisteis que llegase hasta mí vuestra fragancia, y tomando aliento respiré con ella, y suspiro y anhelo ya por Vos. Me disteis a gustar vuestra dulzura, y ha excitado en mi alma un hambre y sed muy viva. En fin, Señor, me tocasteis y me encendí en deseos de abrazaros.
Por Agustín de Hipona

       

2011/05/02

La Verdadera Belleza...

En el verano de 1948, el poeta andaluz Juan Ramón Jiménez, con 67 años de edad y durante un viaje por barco de Argentina a los Estados Unidos de América, donde radica desde 1936 a causa de la Guerra Civil española, goza una experiencia mística que lo llevará a definirse como "animal de fondo". El poeta escribe e inmortaliza ese momento de éxtasis en una serie de 29 poemas que en esencia cantan a lo mismo: a un estado de gracia alcanzado.
En 1949, las poesías son reunidas en un libro publicado en la ciudad de Buenos Aires por la editorial Pleamar. El poema que figura en el último lugar de la serie lleva por título "Soy animal de fondo", casi tomado al pie para nombrar el libro: Animal de fondo. También, durante ese año, aparece la Tercera Antología de la obra de Juan Ramón Jiménez, donde el mismo libro antes mencionado ahora se presenta como “Dios deseado y deseante”, conteniendo dos partes: la primera, "Animal de fondo" y la segunda, "Dios deseado y deseante", conformada ésta por siete poemas, donde el tono y carácter sufren una modificación que los hace hablar con añoranza de aquel estado del alma en algún instante logrado.
“Soy Animal de Fondo”
Por Juan Ramón Jiménez
“En el fondo de aire” (dije) “estoy”,
(dije) “soy animal de fondo de aire" (sobre tierra),
ahora sobre mar; pasado, como el aire, por un sol
que es carbón allá arriba, mi fuera, y me ilumina
con su carbón el ámbito segundo destinado.

Pero tú, dios, también estás en este fondo
y a esta luz ves, venida de otro astro;
tú estás y eres
lo grande y lo pequeño que yo soy,
en una proporción que es esta mía,
infinita hacia un fondo
que es el pozo sagrado de mí mismo.

Y en este pozo estabas antes tú
con la flor, con la golondrina, el toro
y el agua; con la aurora
en un llegar carmín de vida renovada;
con el poniente, en un huir de oro de gloria.
En este pozo diario estabas tú conmigo,
conmigo niño, joven, mayor, y yo me ahogaba
sin saberte, me ahogaba sin pensar en ti.
Este pozo que era, sólo y nada más ni menos,
que el centro de la tierra y de su vida.

Y tú eras en el pozo mágico el destino
de todos los destinos de la sensualidad hermosa
que sabe que el gozar en plenitud
de conciencia amadora,
es la virtud mayor que nos trasciende.

Lo eras para hacerme pensar que tú eras tú,
para hacerme sentir que yo era tú,
para hacerme gozar que tú eras yo,
para hacerme gritar que yo era yo
en el fondo de aire en donde estoy,
donde soy animal de fondo de aire
con alas que no vuelan en el aire,
que vuelan en la luz de la conciencia
mayor que todo el sueño
de eternidades e infinitos
que están después, sin más que ahora yo, del aire.
La Verdadera Belleza
Si los humanos se obstinan en cerrar los ojos ante el mundo espiritual, la verdadera poesía, la verdadera belleza, abandonarán la tierra. ¿Y qué les reemplazará? Entonces sólo veremos cementerios, prisiones y un inmenso parque zoológico dónde unos animales serán los guardianes de otros animales. ¡Y qué animales!
El verdadero arte es aquél que extrae su inspiración del mundo de la luz. Tener un alto ideal, el más alto ideal, es el mejor medio para entrar en contacto con este mundo de luz. Este más alto ideal es necesariamente inaccesible, pero necesitamos un objetivo que se sitúe en el infinito. De esta forma, en el camino que seguiremos para acercarnos a él, se tejerán innumerables vínculos entre nosotros y todo el universo; y tendremos la eternidad para pasar por todas las estaciones de la abundancia, de la riqueza, de la alegría, de la luz y del verdadero saber.
     Por Omraam Mikhaël Aïvanhov