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2023/03/27

Meditaciones de Primavera (VI)

Extractos del libro de Geoffrey Hodson: "La vida de Cristo desde la natividad a la ascensión". 
PARTE III: EL DISCIPULADO CRÍSTICO SEGÚN EL SERMÓN DE LA MONTAÑA  

MEDITACIONES EN TIEMPO DE PRIMAVERA (VI)

A través de la Enseñanza del Maestro Jesús y las reflexiones de Geoffrey Hodson

(anteriores):
Meditaciones en Tiempo de Primavera VIII

--- LUNES 27/03/2023 ---

"La Source (La Fuente)" de Alphonse Hasselmans
Interpretado por Lisa Tannebaum
Llave Tonal del Centro de Entrenamiento del Señor Koot Hoomi en Shamballa

Mt. 6:3 Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;
Mt. 6:4 así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

    "Dar y olvidarlo es lo que se ha recomendado como verdadero ideal en todo servicio, ya sea espiritual, verbal o material, etc. Lo contrario sería una especie de negocio. Conceptos tales como el de dar una cosa por otra, comprar los favores divinos y hacer el bien para obtener una recompensa interna, son totalmente ajenos al ideal del que Jesús está hablando.
    También es completamente insensato prestar servicios con el interés soterrado de obtener ventajas kármicas. En la operación de la ley de Karma, la intención es más eficaz que la acción misma. No pueden comprarse de ninguna manera la bendición divina, el auxilio divino y los beneficios materiales que la Divinidad conceda. Vendrán inevitablemente como consecuencias de una vida de amor y servicio desinteresados. La recompensa del Padre indica, pues, la reacción natural de la ley kármica."

--- MARTES 28/03/2023 ---

"Adagio de la Sinfonía N.2" de Serguei Rachmaninoff
Interpretada por la Staatskapelle Dresden y Antonio Pappano
Llave Tonal de la Señora Venus, Complemento de Sanat Kumara


Mt. 6:5 Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa.

    "La ostentación y la meditación son incompatibles entre si. Si consideramos la oración como una comunicación interna con Dios, entonces su buen resultado depende de la pureza del corazón. Si un hombre ora para que otros vean su devoción, “Dios” no le oirá ni le responderá, porque la intención de ganancia, por sutil que sea, impondrá una barrera infranqueable entre él y Dios.
    El cáliz que se ofrece para recibir la gracia divina, el vino de sabiduría y amor, ha de estar vacío de todo lo ajeno. La cuidadosa limpieza de los vasos sagrados en el altar, simboliza esta verdad.
    Jesús está enunciando una ley que gobierna el proceso de la iluminación propia; describe una elevada yoga muy difícil de practicar. Un Instructor Mundial debe enseñar siempre los ideales más elevados; en este caso, el de servir y orar con perfecto desinterés personal."

--- MIÉRCOLES 29/03/2023 ---

"Sakura Sakura", canción tradicional japonesa
Interpretado Ayumi Ueda
Llave Tonal de la Madre Kwan Yin, Diosa de la Misericordia,
Miembro de la Junta Kármica

Mt. 6:6 Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

    "Este versículo indica que la intimidad completa es uno de los requisitos para la realización de la divinidad interna. Se necesita no sólo para no caer en la ostentación, sino también para que la mente no sea perturbada por influencias y distracciones externas. El aura luminosa del que ora no debe verse afectada por influencias ajenas. El delicado proceso de sintonizar la mente cerebral con la mente espiritual, y a través de ésta con el espíritu morador interno, debe estar libre de estorbos e interferencias.
    Silencio, retiro, soledad inviolable; estos son algunos de los requisitos externos para buscar y alcanzar la comunión con el Dios interno. Cuando se cumplen esas condiciones, la Presencia íntima se revelará, quizá en un susurro, una palabra, o una llamada; o quizá como una luz o una verdad que se percibe. Y esta es la recompensa del Padre."

--- JUEVES 30/09/2023 ---

"A Faust Symphony ("Gretchen" - Second movement) " de Franz Liszt 
Interpretada por Stanislav Stanchev y Yanko Marinov
Llave Tonal del Rayo Blanco

Mt. 6:7 Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados.

    "Por raro que parezca, el silencio es esencial en la oración, pues ésta no consiste en peticiones o declaraciones verbales, sino que es más bien una comunión silenciosa entre Padre e hijo, Dios y hombre. Aunque el que está angustiado puede elevar su voz y su corazón hacia lo más alto que conoce, pidiendo ayuda, el que busca luz no pide nada; sabe que todo lo que necesita es abrir sus ojos internos para percibir la luz que brilla dentro y fuera y a toda hora.
    Para que pueda escucharse la palabra interna hay que atenuar la visión externa, hay que ensordecer los oídos a los sonidos mundanos, hay que acallar la voz a menos que sea para cantar el Santo Nombre. La mera palabrería no traerá esta recompensa, aunque plegarias verbales de aspiración y adoración totalmente sinceras pueden servir para preparar el camino. Pero luego ha de prevalecer el silencio."

--- VIERNES 31/03/2023 ---

"Soñadores, despertad" de Johann Sebastian Bach
Interpretado por Rodney Gehrke
Llave Tonal del Templo de la Resurrección del Arcángel Rafael


Mt. 6:8 No seáis, pues, como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes pedírselo.

    "Tal como el sol brilla perpetuamente, así lo divino está manifestándose en todo momento, dentro de la naturaleza, de los hombres, y más allá, en el grado más alto posible. Pero tal como las nubes forman velos entre el sol y el hombre, así hay nubes internas que forman obstrucciones entre la mente y el cerebro. 
    La aparente ausencia de luz, solar, física y mental, es una ilusión, pues el sol interno y externo refulge perpetuamente de eternidad en eternidad. El problema, pues, está en el hombre mismo, y él tiene en su poder el modo de disipar todas las nubes que velan la luz a su ojo interno.
    Orar puede servir para disipar las nubes de la mente y los velos de las emociones, y para elevar el nivel de receptividad hasta grados en que pueda percibirse el resplandor divino. La oración más eficaz, el acto más potente de Yoga, no consiste tanto en intentar atraer más poder y luz de lo alto, como en abrir la mente y el corazón por completa entrega de uno mismo a lo Divino."

--- SÁBADO 01/04/2023 ---

"Ave María" de Giulio Caccini
Interpretado por Charlotte Church
   Radiación de la Madre María


Mt. 6:9 Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre:

    "La antigua oración conocida por los cristianos como el Padre Nuestro, más que una petición a una Deidad externa, es una plegaria de la mente y el corazón al Dios que mora dentro del hombre, “el Padre celestial”, el Ser más íntimo del hombre, en favor de la humanidad entera. Este Dios se expresa en tres aspectos, y la plegaria se dirige a los tres. La palabra Padre se refiere a la esencia más íntima o espíritu puro en el hombre; Cielo, al lugar de su morada, el vehículo de su manifestación, la naturaleza Crística del hombre; y Nombre se refiere a la inteligencia directiva que opera dentro de la Mente divina dando forma a todas las cosas.
    En la Naturaleza, esta trinidad es Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el hombre, es poder, sabiduría e inteligencia. La oración comienza, pues, con una afirmación que eleva el pensamiento del devoto a su triple Ser interno, el Padre que mora en su cielo, y cuyo nombre es ciertamente santo."

--- DOMINGO 02/04/2023 ---

"El Ascenso de la Alondra" de Ralph Vaughan-Williams
Interpretado por Hilary Hanh
Llave Tonal del Maestro Confucio, Jerarca del Templo del Royal Teton


Mt. 6:10 Venga a nos el tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo.
Mt. 6:11 El pan nuestro de cada día dánosle hoy,
Mt. 6:12 y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores;
Mt. 6:13 y no nos dejes caer en tentación, más líbranos de mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por los siglos. Amén.

    "Esta oración puede considerarse legítimamente como una invocación que el devoto hace a su Yo superior para atraerlo a comunicarse más íntimamente con su yo mortal, el cual ha de elevarse simultáneamente en pensamiento hacia ese Yo divino. En el reino de Dios mora la verdadera Individualidad en su ‘vestidura de luz’, el Alma en su cuerpo causal. Este cuerpo es el instrumento de la conciencia, el agente de la Mente divina, el vehículo del trino Yo superior. La oración invoca los atributos del Yo interno, atrayéndolos hacia la mente formal para que ésta quede iluminada.
    Los grandes filósofos están de acuerdo en que la fuente del mal deliberado en el hombre se encuentra en las tendencias separadoras y egoístas de la mente convencional. Esta es la verdadera tentadora. Y en contra de su influencia que alienta los motivos y la conducta egoísta, se busca la ayuda de la inteligencia abstracta, divina e interna. Mientras no empiece a sentirse esta ayuda y se cambie la actitud mental de personalismo egoísta en una actitud de universalidad, no puede establecerse contacto consciente con los niveles superiores de la conciencia.
    Por tanto, después de afirmar la existencia del trino Ser, la primera invocación se dirige a lo dos aspectos de la mente. La mente abstracta y la mente convencional deben hermanarse, mezclarse y fusionarse, para que el reino de Dios venga a la mente activa. Y entonces en el hombre iluminado no habrá sino una sola mente, una sola actitud, una sola voluntad: la de su Yo inmortal.
    El versículo 11 no se refiere al pan de trigo, sino al mismísimo pan de vida, esencia espiritual del universo y del hombre. Aquel ‘alimento’ divino que les da vida y los sostiene. Puede interpretarse como una afirmación de que el poder volitivo interno puede incorporarse cada vez más en el cuerpo físico del hombre, alimentándolo metafóricamente con el mismísimo pan de vida.
    El versículo 12 carecería de sentido si se lee literalmente, pues en realidad una Deidad externa no puede perdonar las ofensas que comete el hombre, aunque se puede excusar a una persona por las ofensas que se haga a si misma. Conforme a la afirmación de Jesús en Mat. 5:18, y a la de San Pablo en Rom. 12:19, la operación de la ley kármica no se puede eludir, excepto por actos modificadores hechos por el mismo individuo. Por tanto, lo que se indica en este versículo e el restablecimiento de la armonía completa. La invocación va dirigida al Yo superior en su aspecto como sabiduría, para que sus atributos de armonía, bondad y simpatía se expresen más plenamente en las actividades del yo inferior, manteniendo o restaurando la tendencia a la armonía o perdón.
    Es muy provechoso restaurar la inclinación natural a la armonía, porque entonces serán menos frecuentes los pensamientos, sentimientos, palabras y actos causantes de dolor, y serán más frecuentes los que producen felicidad. Entonces el actor merecerá menos dolor y más felicidad, conforme a la ley.
    Esta petición meditativa está diseñada para producir la auto-iluminación y absorber lo material en lo espiritual fortaleciendo y ampliando la unión entre la tríada Superior y sus vehículos externos. Así se va estableciendo un proceso interior para vencer la resistencia de la mente concreta y del cuerpo físico. Este proceso es estimulado y adelantado por la meditación diaria en el Padre Nuestro. Se refuerza así la evolución natural hasta que la voluntad divina se hace en la tierra como en el cielo. Se invocan los tres aspectos del Yo interno para que impregnen los aspectos correspondientes del yo externo. La voluntad impregna al cuerpo, la sabiduría a las emociones, y la inteligencia a la mente.
    El Yo superior puede representarse como un triángulo con el vértice hacia arriba, y el yo inferior como otro triángulo con el vértice hacia abajo, como el reflejo en la materia del Yo superior. Normalmente, las dos bases de estos triángulos están separadas; la una representa la inteligencia y la otra la mente. Pero gradualmente van sintonizándose; el triángulo inferior se va entrelazando con el superior.
    El símbolo de los dos triángulos entrelazados expresa muy bien la intención y los resultados de esta importante oración, que es la consumación de toda Yoga verdadera. Este símbolo representa, pues, al Hombre Perfecto. La oración podría interpretarse así: Que la divina Voluntad-Sabiduría-Inteligencia que es mi verdadero Ser, se manifieste por medio de mi mente, corazón y cuerpo, produciendo la armonía interior en mí e inspirándome a reparar todo el daño que yo cause a esa misma trinidad en cualquier otro ser.
    La oración termina con una afirmación de entrega total: Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria. Así se expresa bien el resultado que se desea alcanzar. La conciencia, centralizada en la realización de la unidad con la Tríada Divina, preserva y ejerce la capacidad de razonar. Las tendencias argumentativas e individualistas de la mente, quedan subyugadas. La naturaleza toda del hombre se ofrece como vehículo de lo divino, sin ninguna reserva. La consumación es completa. Las dos tríadas, la superior y la inferior, quedan unificadas. Esto se afirma finalmente por la palabra Amén."

Continúa en la publicación: "Meditaciones de Primavera (VII)"

2014/01/31

Cualidades (I) Misericordia y Compasión

Misericordia (del latín misere miseria, necesidad; cor, cordis corazón y el sufijo -ia, hacia los demás = tener un corazón solidario con aquéllos que tienen necesidad) es la disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente de perdón y reconciliación. Es más que un sentido de simpatía, es una práctica.
En el cristianismo, es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo.
No hay que confundir la misericordia con la lástima. La lástima se aplica con más propiedad a la sensación que nos causa el mal que se ofrece a nuestros sentidos; y la compasión al efecto que causa en el ánimo la reflexión del mal: porque aquella no explica por sí sola más que la sensación de la pena o el disgusto que causa el mal ajeno; pero la compasión añade a esta idea la de una cierta inclinación del ánimo hacia la persona desgraciada, cuyo mal se desearía evitar.
Compasión (del latín cumpassio, traducción del vocablo griego συμπάθεια = sympathia) es un sentimiento que se manifiesta a partir del sufrimiento de otro ser. Más intensa que la empatía, la compasión describe el entendimiento del estado emocional de otro y es con frecuencia combinada con un deseo de aliviar o reducir su sufrimiento.
El budismo ha hecho de este sentimiento su actitud espiritual propia: todo ser vivo merece esta piedad cuidadosa, esta solidaridad en la finitud o por la menesterosidad. Los monoteísmos de origen semita (judaísmoislam y cristianismo) han dado mucho valor a la compasión divina o misericordia. Para el sufí murciano Ibn 'Arabî (1240 d.C.) el nombre real de Dios es ra.hmân, el Misericordioso.
Aunque se dice que Pablo de Tarso (El Apóstol Pablo, en el cristianismo) afirmaba que la compasión es “reír con los que ríen y llorar con los que lloran”, enlazando el valor de la compasión con la idea de compartir, este versículo enfatiza más bien la virtud de la empatía. El sentimiento de compasión se ha asociado erróneamente a un sentimiento pasivo de lástima o pena ante la desgracia que nos produce el dolor de otro: sin embargo, la solidaridad, como positiva actitud de generosidad y cuidado de los demás resulta psicológicamente incomprensible sin el motivo de la compasión.


Guanyin (觀音, pinyin guānyīn, Wade-Giles: kuan-yin) es el nombre dado en China a Avalokiteśvara bodhisattva venerado en el budismo. El valor asociado a este bodhisattva es la Compasión. El nombre Guān Yīn es una contracción de Guān Shì Yīn (觀世音, pinyin: guān shì yīn, Wade-Giles: kuan shi yin) que significa “quien oye los lamentos del mundo”.
En occidente suele ser conocida como la Diosa de la Misericordia, pues suele confundirse a los Buddhas y bodhisattvas con dioses. En la mitología taoísta, donde se dan otras historias sobre su origen que no están directamente relacionadas con Avalokiteśvara, es conocida como Ci Hang Zhen Ren y es considerada un inmortal.
El primer monje budista que se refirió en femenino a Guanyin fue Kumarajiva, al traducir al chino el Sutra del Loto en el 406d. C. En su traducción, siete de las treinta y tres apariciones del bodhisattva son de género femenino. Con la introducción del Budismo Tántrico o Vajrayāna en China durante la dinastía Tangsiglo VIII, fue creciendo en popularidad la representación de Avalokiteśvara como una hermosa figura de rasgos femeninos con vestidos blancos.
Guan Yin ha hecho voto de no entrar en los Reinos Celestiales hasta que todos los seres vivientes hayan completado su proceso de iluminación y se liberen del ciclo de nacimiento, muerte y reencarnación (Samsara).
En la devoción popular, Guanyin rescata a quienes acudan a ella en momentos de dificultad, sobre todo ante los peligros producidos por el agua, el fuego o las armas. La bodhisattva comprende los sentimientos de temor y responde a las peticiones de ayuda con su Compasión. Como Madre Misericordiosa, oye las peticiones de quienes desean tener hijos. Asimismo el Movimiento Mahakaruna (La Gran Compasión), ha dado a conocer las "108 Glorias de Guanyin", promulgadas por S.G. Devadip Baghwan Singh, como una eficaz oración transformadora.
En Occidente muchas son los que asocian la figura de Guanyin con las de las diosas madres protectoras de otras religiones, tales como la Virgen María en el CatolicismoIsis en el antiguo EgiptoTārā en el Budismo Tibetano y ŚaktiPárvatiSītā oRadha en el Hinduismo.
En Oriente son numerosos los templos y estatuas dedicados a este bodhisattva.
Avalokiteśvara (sánscrito: अवलोकितेश्वर; lit. «Señor que mira hacia abajo») es el bodhisattva de la Compasión. Es uno los bodhisattvas más ampliamente venerado en la corriente principal el budismo Mahāyāna, así como en forma no oficial en el Theravāda.
Es conocido en Tíbet con el nombre de Chenrezig, en China como Guānshiyīn (chino tradicional: 觀世音菩薩,  pinyin: Guānyīn Púsà; lit. bodhisattva Guanyin) y en Japón como Kannon (idioma japonés: 観音). En sánscrito, Avalokitesvara es también conocido como Padmapāni (Soporte del Loto) o Lokeśvara (Señor del Mundo). En el budismo tibetano, el Dalái Lama es considerado encarnación de Avalokiteśvara, conocido también como Jainraisig (tibetano: སྤྱན་རས་གཟིགས་).
El nombre sánscrito Avalokiteśvara se compone de las siguientes partes:
      ava, prefijo verbal que significa abajo,
    lokita, participio pasado del verbo lok, notar, observar, contemplar; que aquí se usa en sentido activo (una irregularidad ocasional en la gramática sánscrita),
   īśvara, señor, gobernante, soberano o amo. De acuerdo con las reglas del sandhi (de unión de palabras), la -a final de lokita se une a la –i del principio de īśvara y se convierte en una -e: lokita + īśvara = lokiteśvara.
Al combinar estas tres palabras queda: “el Señor que mira hacia abajo (el mundo)”. La palabra sánscrita loka (“local” o “mundo”) no está presente en el nombre, pero se entiende implícita.
Sin embargo, la investigación reciente señala que la forma original y el significado del nombre eran muy diferentes: Avalokitasvara con la terminación –svara (“sonido, ruido”), de modo que la palabra se traduce: “quien ha percibido un sonido” (un compuesto brahmi con un participio pasivo como primer elemento). Esto es, avalokita: “ese que ha sido percibido” y el compuesto es literalmente “el que ha percibido un sonido”, vale decir, percibidor del sonido sufriente de los mundos (los 6 reinos).

Relato Mahāyāna

Según la doctrina mahāyāna, Avalokiteśvara es el bodhisattva que hizo un gran voto para escuchar los ruegos de todos los seres sensibles en momentos de dificultad y posponer su propia budeidad hasta haber ayudado a cada ser sobre la tierra a alcanzar el nirvana. Entre los sūtras mahāyānas asociados con Avalokiteśvara aparecen: el Sutra del corazón (como discípulo del Buda histórico Śākyamuni) y el Sutra del loto, particularmente el 25º capítulo, el cual es a veces referido como el Sūtra-avalokiteśvara.
Las seis formas de Avalokiteśvara en el Mahāyāna 天臺六觀音 (Tiāntái liu Guānyīn) son:
1.       大悲觀音  Gran compasión
2.       大慈觀音  Gran bondad,
3.      獅子無畏觀音  Valiente como león
4.      大光普照觀音  Luz universal
5.      天人丈夫觀音 Líder de los dioses y de los hombres
6.      大梵深遠觀音, 大梵至聖觀音  El gran Brāhma omnipresente
Cada una de estas seis cualidades de este bodhisattva rompe los respectivos obstáculos 三障 de los seis mundos budistas: infiernos, pretas (espíritus hambrientos), animales,  asuras (titanes), hombres y devas (dioses).

Relato Vajrayāna

En la tradición tibetana, Avalokiteśvara es visto como surgiendo de dos fuentes. Una es la relativa, donde un eón previo (kalpa), un devoto y compasivo monje budista deviene en un bodhisattva, transformado en el kalpa presente de Avalokiteśvara. Sin embargo, ésta no entra en conflicto con la fuente final, según la cual Avalokiteśvara es la manifestación universal de la compasión. El bodhisattva es visto como el vehículo antropomórfico para la deidad real, que sirve para provocar una mejor compresión de Avalokiteśvara a la humanidad.
Las siete formas de Avalokiteśvara en el budismo esotérico 密教七觀音:
1.       不空羅索觀音  Red no vacía (o que no falla) o lazo, Amoghapāśa
2.       千手千眼面觀音  De mil manos y mil ojos, vara-sahasrabhuja-locana / Sahasrabhujasahasranetra
3.      馬頭觀音  Cabeza de caballo, Hayagriva,
4.      十一面觀音  De 11 rostros, Ekadasamukha
5.      准提觀音  Cundi
6.      如意輪觀音  Rueda del poder soberano, Cintamani-cakra
7.       聖觀音, 正觀音 El santo, 聖觀自在 Arya Lokiteśvara, el santo soberano que sostiene el mundo (loka), una traducción de īśvara significa “gobernador” o “soberano”.

Mantras

El budismo tibetano relaciona a Chenrezig con el mantra de seis sílabas Om Mani Padme Hum, motivo por el cual recibe también el nombre de aakarī. La conexión entre este famoso mantra y Avalokiteśvara ya aparece en el Karandavyuha Sūtra (probablemente a fines del siglo IV o principios del V), uno de los primeros trabajos budistas que llegaron al Tíbet (poco antes de finalizar el siglo V).
En el budismo Shingon, el mantra que se emplea para alabar a Avalokiteśvara es el On Aro-rikya Sowaka (¡Oh, Inmaculado, Salve!).

Los Mil Brazos de Avalokiteśvara

Una conocida leyenda budista narra que Avalokiteśvara hizo el voto de nunca descansar hasta haber liberado a todos los seres sensibles del Sasāra. A pesar de su agotador esfuerzo, se dio cuenta de que todavía quedaban muchos seres desgraciados por salvar. Después de luchar para comprender las necesidades de todos, su cabeza se dividió en once partes. El buda Amitābha, al observar su apremio, le dio once cabezas para oír los lamentos de los sufrientes. Al oír esos clamores y comprenderlos, Avalokiteśvara intentó alcanzar a todos aquellos que necesitaban ayuda, pero encontró que sus brazos se destrozaban. Una vez más, Amitābha vino en su ayuda y lo dotó con mil brazos para que pudiera ayudar a las multitudes sufrientes.
Muchas versiones himalayas de este cuento incluyen ocho brazos con los cuales Avalokiteśvara hábilmente sostiene el dharma, cada uno de los cuales posee su implemento particular, mientras que las versiones chinas más específicas dan diferentes cuentas sobre su número.


Extractos las enseñanzas del “AGNI YOGA”
Dictadas a Helena I. Roerich por el Maestro El Morya

332. ¿Cuál es la naturaleza de la compasión de los Bodhisattvas? Sin restringir la voluntad, dirigen toda fuerza sutil, invisible y pacientemente, hacia el bien. No es difícil comportarse de acuerdo a la Guía de los Bodhisattvas, pues Estos aceptan todas las características del espíritu.
El trabajo se siente como una carga sólo cuando las fuerzas se distribuyen incorrectamente; pero cuando la proporción de una dirección y su ejecución se mantienen, entonces hasta una tarea complicada no estará más allá de las capacidades de uno.
Es sumamente dañina la creencia de que a pesar de que uno lo está dando todo, no recibe recompensa. Uno puede menospreciar el logro más brillante con tal degradación. No olvidemos que, al conocer la meta, uno siempre puede continuar. Pero contar las piedras que amenazan nuestro precioso pie impide los pasos. Consideremos que cuando los pájaros vuelan no cuentan cada aleteo de sus alas.
Ni un sólo Maestro ha pensado en algún momento que Su trabajo está terminado, o que se merece una recompensa. Esta es la cualidad del auto-sacrificio de los Bodhisattvas: la creación por medio del trabajo de cada acto de su mano infatigable, pues el ojo conoce la distancia hasta la meta. Así será la labor de los Bodhisattvas - como el Fuego - omnipresente, auto-sacrificante, e infatigable en su esencia.
210. Se dice que un yogui no tiene deseos; en realidad, está lleno de esfuerzo. Un deseo no es activo, pues crea expectativa, y la expectativa es la madre de la pasividad. En cambio, el esfuerzo es un generador de movimiento, que lleva al ascenso del espíritu. Se dice que el yogui no conoce el amor; pero en realidad, está lleno de compasión. La gente sólo piensa en el amor como vínculos restrictivos. Pero la compasión es ilimitada, una colaboradora de la Verdad. Se dice que un yogui está dotado de poderes inagotables; sin embargo, como un jardinero diligente, debe cultivar sus propias plantas en el jardín de las oportunidades.


Extractos del NUEVO TESTAMENTO
Evangelio según Lucas 6,27-38
“Pero a vosotros, los que me escucháis, yo os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica. A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames.
Y tratad a los hombres como queréis que ellos os traten. Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que les aman. Si hacéis bien a los que os lo hacen a vosotros, ¿qué mérito tenéis? ¡También los pecadores hacen otro tanto! Si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir lo correspondiente.
Más bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio; entonces vuestra recompensa será grande y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y los perversos.
«Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.»